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miércoles, 10 de abril de 2013

JULIO VERNE Y LA METEOROLOGIA

Jules Gabriel Verne nace en la isla de Feydem (Nantes), el 8 de Febrero de 1828. Desde bien pequeño se interesó por la ciencia hasta tal punto que en la primera carta que se conoce, de su puño y letra, solicita un "pequeño telégrafo" a su tía Caroline de Chateauburg para su hermano Paul y para él. De espíritu aventurero, en el año 1839 escapa de su casa y se enrola como grumete en "La Coralie" y es atrapado por su padre en Paimboeuf. Desde entonces comienza a escribir pequeñas historias, pero no descubre realmente el interés literario hasta que una maestra le cuenta anécdotas de la vida de su marido que es marinero. Más tarde la familia de Verne se instala en un apartamento más amplio en la misma ciudad de Nantes y asiste a las clases de bachillerato en el liceo de la misma ciudad.

En 1847 comienza sus estudios de derecho en París, pero la abogacía no es su verdadera vocación. De la mano de su tío Chateauburg, es introducuido en los círculos literarios; allí conoce a los Dumas (padre e hijo) siendo el primero el que ejercerá una cierta influencia en la obra de Verne. Termina la carrera de abogado, pero se enfada con su padre por que prefiere dedicarse a la prosa; por éste motivo su progenitor deja de financiarle. Todos sus ahorros los emplea en la compra de libros y se pasa horas interminables en las bibliotecas: Quiere saberlo todo y su interés por la ciencia va en aumento.


Su primera obra de ficcion científica es también la primera novela que publicó: París en el siglo XX. En 1863 comienza a escribir sus "Viajes extraordinarios", entre los que destacan Viaje al centro de la tierra, De la Tierra a la Luna, Los hijos del capitan Grant, Veinte mil leguas de viaje submarino, La Isla misteriosa, La vuelta al mundo en 80 días ó Miguel Strogoff.

Su vida transcurre entre los viajes y la publicación de sus obras. En sus últimos años y cuando contaba 58 de edad, su sobrino Gastón, de 25 años, le dispara en la pierna con un revólver sin mediar motivo, provocándole una cojera de la que nunca se recuperaría. Tras las muertes de su esposa Hetzel y su madre, Verne escribe obras cada vez más sombrías. Dos años antes de su fallecimiento, aceptó la presidencia del grupo de esperanto de la ciudad de Amiens y se comprometió a escribir una novela en la que ésta nueva lengua tuviese un especial protagonismo. Enfermo de diabetes, Verne muere en Amiens el 24 de marzo de 1905 y es enterrado en el Cementerio de La Madeleine, en cuya tumba se representa al escritor desplazando la losa y saliendo del sepulcro con una mano hacia lo alto y con la inscripción: Hacia la inmortalidad y la eterna juventud.


Viajero y tremendamente interesado por la ciencia, ¿qué relación tiene Julio Verne con la meteorología? En principio ninguna, pero en algunas de sus obras se describen magníficamente algunos de los fenómenos que todos conocemos: huracanes, tormentas tropicales, fenómenos ópticos o tormentas.

En el caso de "Veinte mil leguas de viaje submarino", Verne nos relata uno de éstos sucesos. Un científico francés, su criado y un arponero canadiense son capturados por el Capitán Nemo, comandante del Nautilus, una nave de forma extraña que los navegantes confunden con monstruo marino (un narval). En su cautiverio, el profesor Aronnax, su criado, Consejo y el arponero Ned Land, recorren todos los mares del mundo llegando incluso hasta el polo antártico:

"En efecto, no transcurrió mucho tiempo sin que comenzaran a aparecer unos témpanos de mucho mayor volumen y a medida que íbamos descendiendo más hacia el sur, las islas flotantes aumentaban en número y en tamaño."
"La temperatura era bastante baja. El termómetro, expuesto al aire exterior marcaba de dos a tres grados bajo cero, pero a bordo del Nautilus íbamos todos forrados de pieles, suministradas al submarino por las focas y los osos marinos..." . "A las cuatro de la tarde el capitán Nemo me anunció que iban a ser cerradas las escotillas. Estábamos a 12º bajo cero, pero como el viento se había calmado notablemente, la temperatura no parecía tan baja". Una clara alusión al efecto de enfriamiento que produce el viento.

En su periplo, el Nautilus se acerca a las costas de Long Island y allí, según la novela de Verne:

"El cielo se iba cubriendo progresivamente, presentando todos los síntomas de cuando va a desatarse un huracán. La atmósfera se estaba haciendo más nebulosamente densa a cada momento que pasaba. En el horizonte, los filamentos de cirros eran reemplazados por los nimbo-estratos bajo los cuales otros nubarrones corrían velozmente, mientras que el mar encrespaba su oleaje. Las aves iban desapareciendo y el barómetro había descendido notablemente indicando una fuerte depresión atmosférica. La tormenta estalló justamente cuando el Nautilus se encontraba frente a las costas de Long Island y me es posible describirla porque en lugar de evitarla sumergiéndose en las profundidades, el Capitán Nemo, por un inexplicable capricho, decidió hacerla frente sobre la superficie". .... "El viento soplaba del Sudeste a una velocidad de quince metros por segundo en un principio, pero después, hacia las tres de la tarde, dicha velocidad era ya de 25, cifra denunciadora de las tormentas"...."El Capitán Nemo, impávido ante la creciente violencia del viento, se instaló en la plataforma del Nautilus, amarrándose por la cintura para resistir los furiosos golpes de mar que le azotaban. Yo me uní al él y me até también, compartiendo mi admiración, mitad por mitad, por la tempestad y hacia aquel hombre incomparable que tan audazmente la desafiaba"

A modo de anécdota y sin que tenga nada que ver con la meteorología, el Nautilus también bordeó las costas españolas permaneciendo unas pocas horas en el fondo de la bahía de Vigo. En ésa ciudad existe un monumento dedicado a Verne y a su novela de Veinte mil leguas de viaje submarino:

Monumento dedicado a Julio Verne en la ciudad de Vigo.

En "Viaje al centro de la Tierra", un científico alemán (Otto Lidenbrock),su sobrino Axel y un guía islandés se adentran hacia el interior de la tierra a través del cráter del volcán Snaeffels, situado en el suroeste de Islandia, siguiendo las huellas de un primer explorador (Arne Saknussem) que ya hiciera el viaje varios siglos antes. Su recorrido por el interior de la tierra, a través de enormes galerías y pozos casi insondables les lleva hasta el borde de un gran mar subterráneo que es necesario atravesar para explorar lo que se encuentra en la otra orilla. Para ello los exploradores construyen una frágil balsa con la que se lanzan al descubrimiento de aquella misteriosa masa de agua. En su singladura, no exenta de aventuras, sucede que.

"El tiempo tiende a empeorar. La atmósfera va cargándose de vapores que arrastran consigo la electricidad, engendrada por la evaporación de las aguas salinas. Descienden sensiblemente las nubes y toman un extraño color aceitunado. No hay duda de que la atmósfera se halla saturada de fluido del que yo también me hallo impregnado"..."La balsa permanece inmóvil en medio del océano, un mar completamente en calma, sin oscilaciones. La vela cae pesadamente a lo largo del mástil en cuyo tope veo brillar una luz azulada: el Fuego de San Telmo"..."En poco minutos cambia de improviso el aspecto del horizonte; los vapores acumulados se resuelven en lluvia y el aire se convierte en huracán. Procede de los más remotos confines de la caverna"...."Mientras la lluvia forma una sonora catarata los rayos se mezclan ahora con los espantosos ruidos del trueno; infinitos relámpagos cruzan el espacio en medio de las detonaciones; la masa de vapores se vuelve incandescente. Tan intensa es la luz que mis ojos quedan casi cegados y tan fuerte el fragor del trueno, que casi destroza mis oídos"...."

El texto resultado en negrita se corresponde perfectamente con un fenómeno que tiene lugar en las costas cantábricas, afectando incluso a las del Sur y Suoreste francés. Se trata de la galerna; un fenómeno violento precedido por la bonanza de las condiones meteorológicas y que, subitamente, aparece tras una mañana soleada o en calma. Se trata de una repentina virazón del viento: De un sur cálido y agradable se pasa a un noroeste frio y racheado que pone en serios apuros a las embarcaciones más débiles y que tanto a principios del siglo XX como en el anterior a éste, se cobró muchas vidas entre los pescadores de Asturias, Cantabria y el País vasco.

Al dia siguiente, continúa la terrible tormenta que se abate sobre los exploradores:

"Estamos rendidos de fatiga excepto Hans, nuestro guía, que permanece imperturbable. De improviso aparece a bordo de la balsa un disco de fuego y la vela es arrancada en unión del palo. Ambas cosas, formando un solo cuerpo, salen disparadas elevándose a considerable altura. La esfera de fuego, del tamaño de una bomba de diez pulgadas, oscila velozmente bajo el violento impulso del huracán"..."va de un lado a otro, sube una de las bordas de la balsa, salta sobre el saco de las provisiones, desciende un poco y roza la caja donde tenemos guardada la pólvora...pero el disco se separa; se aproxima a Hans que lo mira fijamente, a mi tío, que se pone de rodillas para evitar su choque; a mí, que palidezco y tiemblo bajo la impresión de su luz y color...y da vueltas en torno a mi pié. La atmósfera está saturada de un olor a gas que penetra en la garganta y en los pulmones. Nos axfisiamos. ¿Por qué no puedo retirar el pié? ¿Se halla clavado en la balsa?. Pronto comprendo el motivo: La caída del globo eléctrico ha imantado todo el hierro de a bordo y los clavos de mis zapatos se hallan fuertemente adheridos a una placa de hierro incrustada en la madera. Logro retirar el pie en el preciso instante que el globo de fuego iba a chocar contra él. Pero ¿qué significa esto? ¡ Qué luz tan intensa ! El globo estalla y nos cubre un mar de llamas."

Este relato del diario de a bordo de aquellos exploradores, hace referencia a la descarga de un "rayo en bola", bastante difícil de ver en la realidad. El rayo en bola surge en las tormentas con mucho potencial eléctrico; flotan en el aire, son llevados fácilmente por el viento reinante y cuando se acercan a un objeto estallan sobre él provocando un fuerte estampido.

El escenario en que se desenvuelve el primer capitulo de "La Isla misteriosa"  se centra en el asedio a la ciudad de Richmon. En plena guerra de secesión americana, en uno de los golpes de efecto que realizó el General Grant para apoderarse de la ciudad, varios soficiales cayeron en poder del enemigo. Puesto que el sitio a Richmond proseguía, el gobernador de la ciudad hacía mucho tiempo que no podía comunicarse con el general Lee. Por eso se decidió la construcción de un globo con el que Jonathan Foster atravesaría las líneas enemigas y se pusiera en contacto con el ejército sudista.

"El dia de la marcha se fijó para el 18 de marzo y se realizaría durante la noche. Soplaba viento del nordeste demediana fuerza, pero éste se convirtió con el paso de las horas en un potente huracán, con lo que la partida de Foster se aplazó hasta que pasase la tormenta"..."Cayó la noche, que era muy oscura. Había niebla y un frío intenso se abatió sobre Richmond. La violenta tormenta había impuesto una pequeña tregüa entre sitiadores y sitiados. Con aquel tiempo infernal las autoridades no creyeron necesario poner vigilancia al globo. ¿Quién hubiera podido imaginar que alguien abandonase el refugio de sus hogares para aventurarse entre la niebla, el agua uy el frio?. Todo favorecía a la partida de los prisioneros".

"Corría el año 1856. Nadie podría olvidar el fuerte viento del nordeste que se desencadenó en el equinoccio de aquél año y durante el cual la temperatura descensió considerablemente. Fué un huracán sin interrupción que duró ocho días y las pérdidas que ocasionó fueron considerables: Ciudades arrasadas, paisajes devastados por verdaderas trombas de agua que caían como aludes, bosques asolados, buques arrojados a las costas, etc.." ...."En el preciso momento en que tantas catástrofes ocurrían sobre la tierra, un drama no menos conmovedor se desarrollaba en los aires. Un globo aerostático, llevado como una pelota en la cima de una tromba y envuelto en el movimiento giratorio de una columna de aire, cruzaba el espacio a una velocidad de noventa millas por hora".

Estos párrafos describen la posibilidad de que los fugitivos se viesen envueltos en un tornado que se desarrollaría como consecuencia de la fuerte inestabilidad del huracán que se narra al principio. Y aunque no es muy posible sobrevivir a la fuerza de éste dantesto fenómeno, sólo cabe echar mano de la literatura para hacer que aquellas pobres gentes saliesen ilesas de aquel embudo de aire en el que se vieron atrapados.

Muchas otras obras de Julio Verne hacen mención no sólo a fenómenos atmosféricos si no también a los ópticos, provocados por la luz solar, como es el caso de "El rayo verde"; o al frio intenso que sufrieron los navegantes en "Las aventuras del capitan Hatteras", o también a las penalidades que soportó el correo del zar, Miguel Strogoff en su misión de llevar un importante comunicado hasta la ciudad de Irkust, en plena siberia, dominada por las tribus kirguises.






 


1 comentario:

  1. Un hombre excepcional por muchos motivos este Julio.

    Una vez logré ver un rayo verde y fotografiarlo, un momento mágico.

    Puedes verlo en este enlace de mi blog:

    http://arsnatura.blogspot.se/2010/09/el-rayo-verde.html

    Un saludo.

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