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miércoles, 30 de enero de 2013


CORRIENTES OCEANICAS

Bibliografía:
CLIMATOLOGIA.   J. M. Cuadrat, Mª Fernanda Pita
Wikipedia  

La atmósfera y los océanos son las dos grandes envolturas de la superficie terrestre, que por su gran movilidad responden rápidamente a los desequilibrios energéticos de todo el sistema planetario, transportando el calor desde las latitudes más bajas a las más altas.

Una corriente oceánica o corriente marina es un movimiento superficial de las aguas de los océanos y, en menor grado, de los mares más extensos, propiciadas por multitud de causas, entre ellas, la rotación terrestre, los vientos constantes, la posición de los continentes y la configuración de sus costas.

El cocepto de corrientes marinas queda supeditado sólo al movimiento de las aguas en la supercficie, mientras que las corrientes submarinas, contrarias a las primeras, no son sino la compensación de las corrientes superfciales. Si las aguas superficiales van de este a oeste en la zona intertropical, en el fondo del occéano las aguas se desplazarán siguiendo también el movimiento de rotación, pero en sentido contrario.

En realidad estas corrientes siguen con gran fidelidad a los grandes flujos aéreos (ya hemos comentado que en ambos casos se trata de fluidos), con lo cual responden a mecanismos similares. Por un lado, los grandes movimientos aéreos ejercen un efecto de arrastre sobre las aguas superficiales, conformando en ellas corrientes paralelas a las corrientes aéreas.

Corrientes aéreas de la superficie terrestre


El resultado de todo ello es que en torno a los paralelos 20º, -30º de ambos hemisferios se generan grandes "norias" oceánicas, con sentido de giro horario en el hemisferio norte y antihorario en el hemisferio sur, que son las que van a dirigir el movimiento a gran escala de las aguas marinas.

Movimientos de las masas de agua

En el Atlántico Norte, la corriente cálida nor-ecuatorial es la que inicia el circuito prolongándose por la Corriente de Florida, que se inflexiona al contacto con la costa americana y, más tarde, por la Corriente del Golfo (Gulf Stream), que extiende sus ramales hasta la península escandinava, en paralelo con los vientos del oeste dominantes en estas latitudes medias. En la costa nor-oriental americana el vacío dejado por la Corriente del Golfo es rellenado por aguas frias procedentes del polo, que constituyen las Corrientes del Labrador y de Groelandia.

En la costa occidental del norte de Africa se genera también un vacío que va a ser rellenado por las aguas frías de la Corriente de Canarias, pero en este caso su procedencia no es polar, sino que éstas aguas surgen de las profundidades oceánicas, lo cual determina sus bajas temperaturas. Este afloramiento de aguas profundas a la superficie se conoce con el término de up weeling.

La corriente nor-ecuatorial de componente E > W (que concuerda con el predominio de los vientos del este que se registran en latitudes bajas) va a ejercer un efecto de arrastre de las aguas superficiales desde las costas africanas hacia el interior del Océano Atlántico. El vacío dejado por este arrastre en las costas de Africa se rellena mediante el ascenso de aguas profundas. El Up Weeling es el responsable de las bajas temperaturas que caracterizan a la Corriente de Canarias. En el Pacífico norte se registra  un circuito similar, siendo ahora las corrientes cálidas la nor-ecuatorial y el Kuro-Shivo, y las frías las corrientes del Oyu-Shivo y la de California.

Corrientes oceánicas


La consecuencia de todo ello es la existencia en el Hemisferio Norte de una profunda disimetría entre las costas occidentales y orientales de los continentes. Las costas occidentales están bañadas por corrientes cálidas en sus latitudes altas y por corrientes frías en las bajas; en las costas orientales sucede lo contrario.

En el Hemisferio Sur, los océanos Atlántico y Pacífico, presentan circuitos similares a los del Hemisferio Norte, pero el sentido de giro es contrario a las agujas del reloj (antihorario). Ello determina el predominio de corrientes cálidas en las costas orientales (sur-ecuatorial en América y Corriente de las Agujas en Africa. y de corrientes frías en las occidentales (las de Humboldt, en América y la de Bengela, en Africa), las cuales tienen una procedencia polar, pero además se prolongan hasta latitudes muy bajas por fenómenos de up weeling similares a los registrados en las costas de Canarias y California.

El trasvase de calor realizado por estas corrientes (en especial por los ramales más septentrionales de la Corriente de Golfo y del Kuro-Shivo) resulta fundamental para el equilibrio térmico latitudinal del planeta, ejerciendo además una influencia considerable en las temperaturas de las zonas afectadas.

Ultimamente se ha descubierto una gigantesca corriente submarina que enlaza los océanos Atlántico, Indico y Pacífico. Este descubrimiento ha supuesto miles de informes sobre temperatura y salinidad de las aguas, barcos de investigación, robots submarinos e imágenes de satélites, recogidos entre 1950 y 2002.

La nueva corriente se desplaza a una profundidad de entre 800 y 1000 metros, formando un cinturón alrededor de la Antártida. Serviría de enlace entre las aguas meridionales de los océanos Indico, Pacífico y Atlántico, recorriendo el sur de la Isla de Tasmania donde se formaría una especie de cuello de botella.

Este fujo de agua ha sido bautizado como el nombre de Corriente de Tasmania y pondría en contacto las grandes corrientes de las cuencas oceánicas que se mueven en sentido contrario a las agujas del reloj.

La Corriente de Tasmania sería la principal masa de agua en movimiento del océano meridional que rodea la Antártida. En tiempos recientes éste continente ha sido identificado como el principal pulmón de la Tierra pues absorbería una tercera parte del dióxido de carbono recogido por los otros océanos
Dibujada en azul aparece la nueva corriente de Tasmania (CSIRO)
La nueva Corriente de Tasmania aparece dibujada en azul