Páginas vistas en total

miércoles, 29 de febrero de 2012

LA GALERNA ( I )

"Hay una palabra seria, con regusto de sal y de lágrimas; un galicismo hondo y temible, sonoro y lúgubre, que va siempre enlazado al holocausto de las gentes pescadoras del Cantábrico:                 La galerna..."
Rafael González Echegaray

"Jesús y adentro". Cuadro de Pérez del Camino, en el que se representa la lucha de los pescadores contra la temible galerna del Cantábrico.

En ésta ocasión voy a tratar de comentar la temida galerna cantábrica. En primer lugar, he realizado un acopio de información entre varios autores; entre ellos las descripciones de Dª Carmen Gozalo de Andrés, (Licenciada en Historia) y de las notas que en libro titulado "Meteorología de las Autonomías" publicaron en su día los prestigiosos meteorólogos D. Lorenzo Garcia de Pedraza y D. Angel Reija Garrido. Así mismo, existe una publicación de la serie "monografías" editada por la Agencia Estatal de Meteorología en la que se describe y se estudia la galerna típica del Cantábrico.

¿Qué es una galerna?

Existe un cierto desacuerdo sobre el origen de la palabra "galerna". Para lo que algunos autores supone un galicismo, para otros muchos proviene de la palabra inglesa "gale" (viento fuerte). Sin embargo, la definición que da a ésta palabra el diccionario de la Real Academia de la Lengua es que se trata de una ráfaga súbita y borrascosa que es propia de la costa septentrional española, y que suele soplar entre el oeste y nororeste. La definición en sí no es muy precisa, pues en muchas ocasiones soplan vientos fuertes con éstas direcciones sin que se llegue a desencadenar una galerna propiamente dicha. 

Ahondando un poco más respecto a la terminología de éste fénomeno he encontrado una definición que puede ser más aceptable: La galerna es un viento súbito, muy fuerte y racheado, acompañado o no de precipitaciones, propio del mar Cantábrico, y que corta de manera brusca un tiempo apacible y generalmente caluroso. En Francia se le llama "galerne".

La especial configuración de la cordillera Cantábrica, que discurre paralela al mar del mismo nombre, y orientada de oeste a este, tiene gran repercursión al enfrentarse perpendicularmente a los vientos que proceden de la mar. En la ladera de barlovento, aparece nubosidad de estancamiento y lluvias persistentes; mientras que al otro lado de la cordillera, el aire baja reseco y recalentado debido al efecto Föehn que afecta a la meseta castelllana. Por el contrario, cuando el viento sopla de componente S ó SE, las nubes quedan atrapadas al sur de la cordillera, mientras que, perdida ya la humedad, el viento baja racheado hacia la costa cantábrica y, como consecuencia de ello, desciende enormemente la humedad relativa y se incrementa la temperatura; no es raro que en pleno mes de Diciembre, por efecto del viento sur, las temperaturas en la costa cantábrica alcancen valores muy elevados.

La galerna es precisamente un cambio brusco del viento, que afecta a las costas de Asturias, Cantabria y País Vasco. De un sur cálido y moderado, con cielo despejado, que viene de la tierra al mar, se pasa a un noroeste turbulento, frio y racheado que acelera el avance de un frente frío, incrementándose, en la mar, los efectos de mar de viento y mar de fondo. Dicho salto del viento tiene efecto de cizallla, interrumpiendo y cortando el oleaje y modificando las condiciones meteorológicas a uno y otro lado del frente frío móvil. El cambio es espectacular y muy rápido: En menos de diez minutos se pasa de un sur moderado y cálido, a un noroeste frio y racheado, que rebota contra la ladera septentrional de la cordillera Cantábrica, con velocidades cercanas o incluso superiores a los 100 kms/h.

La galerna es un fenómeno adverso muy localizado y, por lo tanto, difícil de predecir, pero con los modernos medios actuales puede lanzarse un aviso con varias horas de antelación. Muchas veces se emite la alerta correspondiente y, al final, no se trata de una galerna como tal, sino del paso de una línea de turbonada. La época más frecuente para su aparición va desde el mes de Abril hasta Octubre, pero es en el mes de Junio donde hay más probabilidades de que éste fenómeno se presente.

El área afectada comprende el litoral cantábrico y la vertiente norte de los Pirineos. No se trata de un espacio fijo, ya que puede variar según sea la intensidad del fenómeno. Por lo general se pueden definir tres sub-áreas, siendo la primera la comprendida entre Avilés (Asturias) y Cabo Mayor (Cantabria). Lo normal es que en esta zona la galerna se encuentre en su fase de desarrollo, lo que se deduce por que el viento del NW arrecia gradualmente y la temperatura comienza a descender muy pronunciadamente.

La segunda zona está comprendida entre Ontón (Cantabria) y la costa francesa. En ella la galerna presenta su máxima intensidad, con giros muy violentos del viento, mientras que tanto la presión como la temperatura experimentan bruscas variaciones . Por último, en el sector del País Vasco Francés, la galerna está en fase de disipación.

Mapa con la zona general y las sub-zonas afectadas por las galernas.

Ya hemos comentado que se trata de un fenómeno muy local y que raramente se extiende más allá de los 60 km a partir de la costa hacia el mar, mientras que el interior puede verse afectado en unos 20 ó 30 km tierra adentro. Un hecho destacado es la rapidez en su desplazamiento (normalmente viaja a una velocidad entre 45 y 55 kms/hora) y su duración es de aproximadamente de 10 horas.

Gráfico horario del desplazamiento de una galerna típica

La Galerna del Sábado de Gloria   (20 de Abril de 1878)

No cabe duda que ésta fué una de las galernas más trágicas en la costa cantábrica, y la más recordada entre muchos autores literarios, entre ellos José María de Pereda, que en su novela "Sotileza" esbozó aquella terrible tempestad que dejó viudas y huérfanos en muchos puertos cantábricos.

El relato de aquel suceso comienza así:

Salieron del puerto con buen tiempo, a las cinco de la mañana aproximadamente, veintitrés lanchas mayores, siete barquías y una trainera, además de otras embarcaciones cuyo nombre y circunstancias se ignoran. Algunos marineros sospechaban que el ventarrón de la víspera, al concluir la tarde, volvería a reproducirse, más no intentaron dar fuerza a su opinión y ni siquiera mostrarse reacios para salir a la mar.

Reinaba una ligera brisa del nordeste, que continuó hasta las diez, hora en que se hallaban ya todas las embarcaciones cogiendo sardina para la pesca. A ésta hora y mientras ventaba del Este, notaron los pescadores que había Sur en tierra, lo cual se conocía por la arena que se levantaba en los arenales inmediatos. Esto y algunos sospechosos nubarrones que se veían en lontananza o sobre ellos,  hízoles infundir sospechas de que el tiempo estaba revuelto, preparándose acaso un temporal. Pero ¿era prudente en aquél instante acobardarse y volverse a casa? Prudente, sí, lo hubiera sido en alto grado, según hemos visto a posteriori. Pero, si el tiempo se hubiese conservado bueno y hubiesen vuelto al hogar sin señal alguna de haber pescado ¿qué se hubiese dicho de los prudentes? Se les hubiese motejado de cobardes. Por eso prefirieron continuar la faena, esperando que sucediese -según la expresión de uno de aquellos infelices- lo que Dios quisiera.

Los patrones empezaron a temer de veras momentos antes de que el huracán, que ya venían venir, se declarara. Y cuando éste se pronunció contra las frágiles embarcaciones, encontró las lanchas sólo con la "unción", o sea, la vela más pequeña que se usa para correr un tiempo cuando viene huracanado. ¡La Unción...!, nombre al que, por otra parte, va unida una idea harto triste y que expresa también lo apurado del caso.

Las doce aproximadamente eran cuando el temporal se desarrolló de una manera horrible, con viento del noroeste. Entonces se dispuso el regreso a Santander, o la arribada a las más inmediatas ensenadas, viéndose desde unas lanchas cómo sufrían las demás. ¡ Triste espectáculo !

La mayor parte de las embarcaciones se encontraban a unas cuatro leguas al oeste-noroeste del cabo Mayor, hacia el frente de Suances, hallándose colocadas en los sitios que conocen los pescadores con las denominaciones de "Punta de Santoña", "Miguelillo" y "La Garma".

Una vez en dispersión, cada cual debió tomar el rumbo que les pareció más conveniente, cabiendo la mejor suerte a las lanchas que se separaron más de la costa. La mar mediana, pero arqueando bastante, y el viento completamente huracanado, hicieron que en algunos momentos y en intervalos que duraron de siete a ocho minutos, hubiera necesidad de arriar "la unción", que alguna lancha trajo hecha pedazos, viniendo a palo seco.

Si el temporal hubiese ocurido de noche -nos decía uno de los que se hallaron más distantes en el sitio de la catástrofe- Santander se hubiese quedado sin Cabildo, hubiésemos perecido allí todos.

Uno de los episodios más dramáticos fué el de la presencia de aquel sacerdote, en los acantilados de la Isla de la VIrgen del Mar, próxima a Santander,  que daba la absolución a los marineros que intentaban asirse a lo que quedaba de sus embarcaciones, que se destrozaban  contra los acantilados.

La primera lancha apareció por la Península de la Magdalena hacia las cinco de la tarde, pasando los minutos que parecían siglos, venían otra y otra rebasando el Promontorio de San Martín, donde muchos familiares ya oteaban la costa esperándoles.

Cuando llegaron a los muelles no puede describirse el dolor y la tristeza de esposas, madres y familiares de los pescadores. Las noticias de los desaparecidos se iban conociendo poco a poco. Fueron muchas las lanchas perdidas y se contaban por decenas los desaparecidos. Pescadores de otros puertos como Noja, Colindres, Laredo, Santoña y Castro Urdiales, también sufrieron la terrible tragedia.

Las embarcaciones del Cabildo de Mareantes de Santander perdidas, fueron seis; las demás arribaron a puerto con serias dificultades y algunas con fuertes averías.

El Domingo de Resurección se hizo el aterrador recuento. El número de ahogados fué: Santander, 52; Colindres, 26, Laredo, 25; Castro Urdiales, 3 y Noja 1.

Otras provincias como Vizcaya y Guipúzcoa tambien sufrieron la misma desgracia. Ese día no se borrará jamás de la historia de nuestra región.









lunes, 27 de febrero de 2012

¿ POR QUÉ LLUEVE ?

En la atmósfera siempre hay gran cantidad de pequeñas partículas o núcleos sobre los cuales las moléculas del vapor de agua tienen a reunirse para transformarse en líquido, formando diminutas gotas de agua. Son los llamados núcleos de condensación

De éstos núcleos hay que destacar, en primer lugar, a los llamados higroscópicos, que tienen gran afinidad por el agua. Entré estos, hay que señalar a las partículas de sal suspendidas en el aire, a causa del oleaje, en las rompientes de las costas. El tamaño de estos núcleos de sal varía desde un diámetro de una centésima de micrón, hasta diez micrones.

El hecho de que el vapor de agua se condense rápidamente sobre la sal no es una cosa extraordinaria. Son se sobra conocidas las dificultades que se experimentan en un día húmedo de verano para verter la sal de un salero doméstico. Las partículas de sal, al haber absorbido agua, se aglomeran y no pueden pasar a través de los pequeños orificios, por mucho que se le sacuda. Una vez el núcleo de sal está humedecido, se disuelve en el agua y sigue aumentando de tamaño.

Otros núcleos de condensación muy activos son las pequeñísimas gotas de ácido nítrico presentes en todo momento en el aire terrestre y cuyo diámetro es inferior a una décima de micrón. El vapor de agua también comienza a condensarse sobre ellas con una  humedad relativa por debajo del ciento por ciento.

La aparición de gotitas de ácido nítrico en la atmósfera se debe a la combinación de nitrógeno, oxígeno y vapor de agua a altas temperaturas. Estas condiciones se producen durante los incendios forestales y, muy particularmente, durante las tormentas eléctricas. Las chimeneas de algunos hornos industriales también contribuyen a la aparición del ácido nítrico en la atmósfera.

Una gran parte de los núcleos de condensación están formados por sustancias químicas como los sulfatos, que se producen en el aire a causa de la combustión de productos ricos en azufre; por ejemplo, cuando se quema carbón. En este caso, el humo que se desprende contiene anhídrido sulfuroso, formado por una combinación de azufre y oxígeno. Más tarde, al entrar en contacto con el vapor de agua, se transforma en ácido sulfúrido, proceso que es acelerado por la luz solar.

Otros núcleos de condensación proceden de las partículas de polen y polvo levantados de la superficie por el viento. Los corpúsculos mayores vuelven a caer a la tierra por su propio peso, pero los más pequeños flotan en el aire y pueden ser transportados a grandes altitudes y a través de largas distancias.

Las partículas de sal presentes en la atmósfera se originan a partir de los rociones que se generan a su vez por el choque de las olas contra los acantilados.

Otra fuente de núcleos, aunque de menor importancia, proceden de las erupciones volcánicas, cuyas partículas de ceniza más pequeñas quedan suspendidas en la atmósfera y son llevadas muy lejos  del lugar de origen por las corrientes de aire. Por otro lado, cuando los volcanes se encuentran cerca o en el interior del mar (volcanes submarinos), la lava, al contacto con el agua hace que ésta última se evapore y así muchas partículas de sal son inyectadas en el aire.

Grupos de núcleos de condensación

Los núcleos de condensación se clasifican en tres grupos según sea su tamaño. El primero está formado por las partículas más pequeñas cuyos diámetros son inferiores a cuatro décimas de micrón; se encuentran en concentraciones de 1000 a 5000 por centímetro cúbico de aire y reciben el nombre de núcleos de Aitken, en honor al científico que en 1880 demostró su existencia.

El segundo grupo se denomina núcleos grandes y sus componente tienen diámetros comprendidos entre 4 décimas de micrón y 1 micrón. Existen concentraciones de unos pocos centenares por centímetro cúbico y, en su mayoría, están compuestos por sulfatos.

En cuanto al tercer grupo (núcleos gigantes) son diámetros entre 1 y 10 micrones y con concentraciones de una partícula por centímetro cúbico, como máximo. A éste grupo pertenecen las partículas de sal marina.

No cabe duda de que en las zonas industriales las concentraciones  de núcleos es más elevada que las cifras que se han indicado, pero afortunadamente, es su tamaño y constitución (no su número), lo que determina si ha de condensarse sobre ellas el vapor de agua.

La condensación

Cuando una masa de aire alcanza el punto de rocío comienza la condensación del vapor de agua en la atmósfera en forma de gotitas. La temperatura a partir de la cual comienza éste proceso se denomina temperatura del punto de rocío, que a su vez depende del grado de humedad, de la presión atmosférica y de la temperatura del aire.

Ya se ha comentado que la condensación es más fácil sobre núcleos grandes que tengan cierta afinidad por el agua, como las partículas de sal. En estos casos, el vapor de agua comienza a condensarse con una humedad relativa del 75%, que es un coeficiente bajo. Hasta que no se alcanza una humedad relativa del 100%, las gotitas de agua formadas por condensación alrededor de los núcleos, tienden a evaporarse. Por encima de éste nivel, aumentan muy rápidamente de tamaño; se denomina "nivel crítico de sobresaturación"  al límite en que las gotas están a punto de crecer.

A medida que las gotas se van haciendo más grandes tienen a caer hacia la tierra por la fuerza de la gravedad. Al principio, y debido a su pequeño tamaño (pues apenas tienen un diámetro de 2 décimas de milímetro) las corrientes ascendentes del aire las llevan hacia arriba. Incluso en el caso de que logren caer, se evaporan a causa de las capas de aire más calientes próximas al suelo terrestre.

Cuando las gotas de agua no llegan a la superficie terrestre o al mar debido a la evaporación que sufren al atravesar capas de aire más cálidas, se producen las "virgas".

La única posibilidad de sobrevivir que tienen las gotitas primitivas es chocar unas con otras incrementando así su volumen, hasta el punto que, debido al peso, ni las corrientes de aire ascendentes ni la evaporación pueden detener su caída al suelo, sea en forma de lluvia, nieve o granizo, según determinen las circunstancias atmosféricas.

Las nubes, en definitiva, son un conjunto o asociación grande o pequeño de esas gotitas de agua, aunque también lo es de gotas de agua y de cristales de hielo a la vez. La masa que forman se distingue a simple vista, suspendida en el aire, y es producto de un gran proceso de condensación como el que se ha descrito anteriormente.

Como habíamos visto en uno de los capítulos de éste blog, estas masas se presentan con los más variados colores, aspectos y dimensiones, según las altitudes a las que aparecen y las características particulares de la condensación.

jueves, 23 de febrero de 2012

LA CORRIENTE EN CHORRO ( y III )

Fenómenos relacionados con la corriente en chorro

Pueden considerarse los siguientes: Temperatura, viento, nubosidad y fenómenos eléctricos.

Temperatura.- En la figura siguiente se representa la variación de la temperatura con la distancia en los niveles de 500 y 200 milibares y en ella se aprecia con mayor claridad la distribución del gradiente de temperatura. En la figura que sigue a ésta primera, se muestra mediante un simple esquema lo dicho anteriormente.

Temperaturas a 500 y 200 milibares  
Regiones cálidas y frías a ambos lados del chorro
En el chorro subtropical, cuyo eje se encuentra por encima de los 200 milibares, todavía a éste nivel el aire frío puede estar a la izquierda y el cálido a la derecha.

La distribución de la temperatura que acabamos de ver constituye un factor importante en el reconocimiento del chorro. Conviene insistir en que el aire frio está a la izquierda del chorro y el cálido a la derecha solamente debajo del chorro; por encima de él, las condiciones están invertidas.

Viento.- Como ya se ha repetido en varias ocasiones, el viento aumenta con la altura hasta llegar al eje del chorro. A mayores niveles disminuye rápidamente. En el plano horizontal la disminución de la intensidad del viento se da a ambos lados del eje.

En síntesis, la distribución de vientos y temperaturas puede representarse en una perspectiva esquemática según la figura siguiente, en la cual las flechas representan la intensidad del viento en los diferentes sectores. En ésa figura y para mayor claridad, se supone que el chorro se dirige desde el papel hacia el lector.

Perspectiva del chorro (según Eichenberger)

Nubosidad.- La nubosidad en el chorro no constituye un elemento diferencial muy significativo. De algunos estudios realizados, partiendo de la informacion suministrada por los aviones de reconocimiento y de las fotografías de los satélites meteorológicos, se deduce que la probabilidad de que se formen nubes en las proximidades del chorro es solamente del 50%.

Las nubes observadas principalmente son del tipo Cirrus, tanto a la derecha como a la izquierda de la corriente, y casi siempre por debajo de la tropopausa. A la izquierda, son bancos de Cirrus que terminan bruscamente en el eje del chorro. A la derecha, la nubosidad suele ser más abundante y está constituída por largas bandas de cirrus entrecruzadas, de varios cientos de kilómetros. Estas bandas se encuentran alejadas del eje a una distancia del orden de 400 kilómetros y su ondulación sigue la corriente principal. Hacia afuera de estas bandas, siempre en el lado derecho, suelen observarse velos de cirroestratos.

Si la corriente en chorro tiene una fuerte componente normal a una cadena montañosa, se cumplen una de las condiciones para la formación de ondas de montaña, y entonces las nubes lenticulares pueden alcanzar la tropopausa y las proximidades del chorro. En niveles bajos, cerca de la zona frontal, se observan en ocasiones nubes de ondas de gravedad, que permanecen perpendicualres al viento.

Las nubes asociadas al chorro se desplazan a gran velocidad y experimentan rápidos cambios en sus formas y estructuras, excepto las lenticulares de la onda de montaña; éstas permanecen estacionarias a sotavento de la cadena montañosa.

Resumiendo, la nubosidad asociada a la corriente en chorro está formada por las siguientes variedades:

- Bancos de Cirrus, a la izquierda de la corriente
- Bandas cruzadas de Cirris, a la derecha
- Nubes lenticulares de ondas de montaña
- Nubes de ondas de gravedad en los niveles bajos y perpendiculares al eje
- En el eje del chorro no existen nubes

Fenómenos eléctricos.- A lo largo del chorro la actividad eléctrica aumenta. Ello ha sido puesto de manifiesto por las medidas efectuadas con "Sferics". Las perturbaciones electromagnéticas recogidas por dos antenas, aparecen preferentemente localizadas en las proximidades del corazón del chorro. El aumento del potencial eléctrico y la correspondiente separación de cargas no tiene, por el momento, una explicación conveniente, pero se cree que el proceso es el mismo que el de los fenómenos eléctricos en las tormentas.

Aprovechamiento del chorro en aeronáutica

La situación de la corriente en chorro constituye un factor fundamental en la planificación del vuelo de las aeronaves. El nivel óptimo y el camino mínimo dependen casi exclusivamente de la posición de los chorros polar y subtropical.

El chorro puede reconocerse en vuelo con las observaciones de la nubosidad, temperatura y viento. Ya hemos visto anteriormente las nubes típicas del chorro. Lo más característico con las bandas cruzadas de Cirrus a la derecha de la corriente y su súbita desaparición en el corazón del chorro.

Si el avión vuela con viento en cola debajo del chorro, se obtendrán vientos más beneficiosos, manteniéndose en el aire cálido a la derecha de la corriente, donde la velocidad del viento disminuye mucho más lentamente hacia fuera del eje que en el lado izquierdo. Si la temperatura baja bruscamente, un oportuno viraje a la derecha mantendrá al avión en las condiciones más favorables. Lo ideal sería situarse en el corazón del chorro, pero esto resulta difícil, y lo mejor es mantenerse en la ancha avenida de vientos, casi tan fuertes, del sector cálido.

Encima del chorro o a su nivel, las condiciones de temperatura están invertidas. En este caso, lo más adecuando es volar a la izquierda del eje, donde la anchura de los vientos significativos es mayor. Si el termómetro indica un descenso, se debe virar a la izquierda.

Mapa significativo para la navegación aérea, desde 10000 a 45000 pies. En él, aparte de otros símbolos, se representa la dirección y la fuerza del chorro, expresada por unos pequeños triángulos rectos junto a unas rayitas. Los triángulos indican una velocidad del vientode 50 nudos y las rayas (de la misma altura que los triángulos), 10 nudos más. Por debajo de las líneas gruesas que representan el chorro, se muestra el nivel del vuelo al que se encuentra la corriente. También quedan reflejadas la nubosidad, el nivel de engelamiento y la turbulencia.
Combinando los valores de temperatura y viento, un piloto hábil puede conseguir en un vuelo transoceánico mejorías notables del tiempo de vuelo y de combustible, además de evitar las turbulencia en aire claro (TAC). Esto es particularmente importante en las regiones del mundo donde la informacion aerológica es insuficiente para garantizar el plan de vuelo. Con excepción de las rutas del Atlántico comprendidas entre los 35º Norte y 65º Norte, en el resto de los océanos la corriente en chorro puede pasar desapercibida a la oficinas meteorológicas, y es en estas rutas donde cobra su verdadera importancia la medición hecha a bordo para lozalizarlo y obrar en consecuencia.


BIBLIOGRAFIA: METEOROLOGIA APLICADA A LA AVIACIÓN
Manuel Ledesma - Gabriel Baleriola
Editorial Paraninfo


martes, 21 de febrero de 2012

LA CORRIENTE EN CHORRO ( II )

La zona inclinada correspondiente al frente polar es la zona frontal. Por lo general, aparece bastante bien definida, aunque a veces se diluye hacia la troposfera media. El eje del chorro polar está situado en las proximidades de 300 milibares, encima precisamente de la intersección de 500 milibares con la zona frontal o un poco a la derecha (en el aire caliente) de dicha zona, y por debajo de la intersección de 200 milibares con la tropopausa más alta. Se ha demostrado estadísticamente que la isoterma de -28º ó -29º en 500 milibares corresponde, en invierno, a la intersección de la zona frontal con 500 milibares. El eje del chorro, en consecuencia, puede identificarse con la citada isoterma.

Los chorros polares más fuertes ocurren en las porciones orientales de Norteamérica y del continente asiático. En invierno, el chorro aparece en latitudes bajas y llega hasta los 40º de latitud norte, con valores máximos medios de 105 nudos. En el verano, por el contrario, se contrae hacia el norte coincidiendo con la retirada del frente polar y se debilita presentado valores medios en el eje de unos 78 nudos a los 50º de latitud norte.

Chorro subtropical

El chorro subtropical está constituído por una fuerte corriente de vientos del oeste, que alcanzan su máxima intensidad en las proximidades de los 200 milibares, si bien, a veces, pueden estar más arriba, en la topografía de los 150 milibares.En invierno, el chorro subtropical rodea el hemisferio en forma de una corriente ondulada discontinua en las proximidades del paralelo 30º Norte.

En el análisis realizado por Krisnamurti correspondiente al 25 de febrero de 1956, se observa el chorro en el norte de Africa, entrando desde el suroeste en el Mediterráneo oriental y desviándose hacia el Oriente Medio, con un máximo de 150 nudos en ésta zona. Este ramal del chorro suele ser bastante estable y quizá ello sea debido al fuerte contraste de temperaturas entre el Sáhara y el Mediterráneo. Otro máximo importante de 150 nudos aparece sobre Norteamérica, y un tercero se divisa en la India, sobre el Himalaya, el cual puede estar íntimamente relacionado con el monzón de invierno. También muestra el chorro subtropical una gran intensidad sobre el mar de China. En el resto, las velocidades del chorro subtropical son sensiblemente inferiores a las del chorro polar. Sobre los océanos la información es escasa y de dudoso análisis.

Chorro subtropical e isotacas a 200 milibares, del 25 de Febrero de 1956.
Durante el verano, el chorro subtropical se desplaza hacia el norte y se debilita sensiblemente, situándose en las proximidades de los 40º de latitud Norte y haciéndose difícil su diferenciación con el chorro polar.

En el hemisferio Sur, el chorro subtropical varía poco de altitud y está situado entre los 25º y 30º de latitud sur durante el invierno y algo más alto en verano. Los máximos de viento aparecen en Australia, donde se han encontrado valores medios de 100 nudos. En América del Sur hay otro máximo de 90 nudos, y en el extremo meridional de Africa, otro de 80 nudos.

La estructura del chorro subtropical es similar a la del chorro polar. Existe una rotura en la tropopausa y está situado a la derecha de ésa fractura. Su extensión vertical es casi igual a la horizontal. La cizalladura vertical solamente es importante a gran altura, y la horizontal, a la izquierda del eje del chorro es superior a la que hay a la derecha y mucho más variable que ésta última.

En la región troposférica, bajo el chorro subtropical, no hay frentes y por esto mismo, éste chorro no produce ciclogénesis. Unicamente hay un proceso de inestabilización que da lugar a la formación de nubes de desarrollo vertical.

Chorro subtropical (Jw) y chorro ecuatorial (Je) en verano. Las flechas indican la posición del eje.

Chorro ecuatorial

Lo constituye una corriente del Este, cuya velocidad máxima se encuentra en alturas de entre 100 y 150 milibares (entre los 14 y 17 kilómetros de altura). Está situado en las regiones tropicales entre los 20º de latitud norte y los 15º de latitud sur, con su posición más septentrional en el mes de Julio, y la más meridional en Enero. Aunque la corriente del Este rodea todo el hemisferio, sólo tiene característica de chorro en Africa y en la región subcontinental de la India. El viento máximo en la costa occidental de Africa es de 70 nudos y de unos 100 nudos en el caso de la India.

Es evidente la relación entre la posición del chorro ecuatorial y la del frente intertropical (FIT), así como de la zona de convergencia intertropical (ZCIT) y el monzón de la India. 

Las fuertes precipitaciones tormentosas al sur del FIT y las lluvias monzónicas de la India están, pues, estrechamente asociadas a la posición del corro ecuatorial. Recordar que las lluvias no se producen en el mismo FIT, sino más al sur, precisamente donde se localiza el chorro.

Chorro ártico

El chorro ártico es un chorro estratosférico que discurre a niveles superiores a los 20 kilómetros de altura en latitudes próximas a 70º norte o sur. Constituye uno de los fenómenos más curiosos de la atmósfera, pues mientras en invierno circula del oeste, con velocidades próximas a los 200 nudos, en verano su sentido es el contrario (del este) y su velocidad mucho menos intensa. Durante las épocas de transición (de abril a octubre), el chorro desaparece y es sustituído por débiles corrientes  de componentes meridionales. Esta total inversión de la corriente se debe a fenómenos de radiación y a balances de calor en las capas altas de la atmósfera, todo ello estimulado por cantidades importantes de ozono en ésas regiones.

La cizalladura del viento es considerable y hay movimientos verticales que muestran que la estratosfera no es una región estratificada, como parece indicar su nombre, sino que hay regiones dentro de ella perfectamente inestables.

Por encima del chorro ártico puede haber otros máximos de viento. Con los medios de observación actuales se han puesto de manifiesto otros chorros a altitudes superiores a los 60 kilómetros. Aún a pesar de las altas velocidades del viento en los chorros estratosféricos, no se cree que ello sea suficiente como para regular el mecanismo del chorro polar. Este último, a pesar de su menor velocidad, tiene mucha másenergía cinética, debidosimplemente a la mayor densidad del aire.


BIBLIOGRAFIA: METEOROLOGIA APLICADA A LA AVIACIÓN
Manuel Ledesma - Gabriel Baleriola
Editorial Paraninfo

miércoles, 15 de febrero de 2012

LA CORRIENTE EN CHORRO ( I )

Bombarderos que no avanzan

En algunos de los artículos de éste blog se ha nombrado en ocasiones el término "corriente en chorro", o en su traducción al inglés, el "Jet Stream". Pero, ¿qué es en realidad este flujo que circula en las capas altas de la atmósfera?.

Vamos a remontarnos a la segunda Guerra Mundial, cuando las superfortalezas volantes americanas iban a bombardear el Japón, viajando hacia el oeste a través del Pacífico, a unos 11000 metros de altitud. En varias ocasiones, los pilotos comprobaron con asombro que no avanzaban un palmo aún con los motores puestos a toda potencia. Se trataba de unos fortísimos vientos contrarios (es decir, que soplaban desde el oeste) que, con velocidad comparable a la de los propios aviones, impedían el avance.

El fenómeno era bastante sorprendente y, desde luego, imprevisto. Parecía como si en la atmósfera superior existiesen rios aéreos que fluyeran de Poniente con una velocidad enorme, a través de regiones relativamente encalmadas y sin que se observase nada a simple vista, pues el cielo estaba totalmente despejado. Era algo que recordaba a la corriente marina conocida como la "Corriente del Golfo" o el "Gulf Stream", pero en este caso, en el seno del aire. Dicha corriente fué bautizada con el nombre de "Jet Stream", que más tarde se tradujo al castellano con el nombre de "corriente en chorro".

Para entonces los japoneses ya debían tener conocimientode su existencia. Lo prueba el hecho de que lanzaban desde el Japón grandes globos con bombas incendiarias, que llevaban un dispositivo barométrico para que navegasen entre 9000 y 11000 metros de altura y, arrastrados por ésa corriente, llegasen a Norteamérica y provocasen incendios al caer. Sin embargo, la operación no tuvo demasiado éxito práctico; pero es un claro indicio de que en el Japón ya se conocia (o al menos se sospechaba) que tal río aéreo de Poniente fluía en la alta troposfera.

Terminada la guerra, se acometió una investigación en toda regla con un lujo de medios típicamente americano. Se le llamó "Jet Stream Project", que condujo a la confirmación de lo que observaron desde las superfortalezas y al estudio completo y exhaustivo del fenómeno y todas sus consecuencias.

Origen de la corriente en chorro

No se conoce con exactitud el origen de ésta corriente. Existen varias teorías que tratan de explicar su existencia. Una de las más conocidas es la teoría de la confluencia de Namías y Clapp. Estos autores consideran el término confluencia para significar el flujo de aire convergente hacia un eje y difluencia para el flujo de aire que diverge desde el eje hacia afuera.

Para Namías y Clapp no hay duda de que el chorro se forma en una región de confluencia donde con anterioridad ya existe un cierto gradiente de temperatura. El resultado de la confluencia es un aumento del gradiente de temperatura. La separación de las isotermas (líneas que unen los puntos de igual temperatura) disminuye y se crea de ésta forma un fuerte viento térmico. Normalmente, la circulación general de la atmósfera es de tal naturaleza que tiene ya de por sí un movimiento hacia el Este en dirección a los vientos térmicos.

Formación del chorro por confluencia
En consecuencia, independientemente del chorro, el viento aumenta con la altura. El aumento del viento térmico trae consigo un aumento del viento superior y precisamente al nivel de la tropopausa, donde se establece una fuerte cizalladura vertical. Es en la tropopausa, ya que más arriba el gradiente térmico esta invertido. Se cumplen de este modo las condiciones requeridas para la formación del chorro e incluso de explica su forma tubular elíptica.

Su estructura

La corriente en chorro se manifiesta con claridad en las topografias (mapas meteorológicos próximos a la tropopausa), en especial en la de 300 milibares, que es la imagen que se adjunta.

La corriente en chorro viene señalada, en los mapas de 300 mb, con las líneas más gruesas, indicando la dirección del movimiento.

Se representa por una flecha negra y gruesa que coincide con el eje de la corriente que, a su vez, es donde se localiza el viento máximo. Su aspecto recuerda al de las corrientes marinas e incluso su similitud es bastante estrecha, lo que ha permitido estudiar la corriente en chorro basándose en el conocimiento y analogías con ellas.

Por lo general, la corriente en chorro circula de Oeste a Este y tiene un aspecto ondulado muy definido, rodeando todo el hemisferio pero no de una manera continua, pues hay zonas en las que desaparece. La intensidad de la corriente no es tampoco uniforme, existiendo máximos que se desplazan a lo largo del eje. A veces, el chorro se bifurca en varios ramales y su energía se divide entre ellos.

Clasificación de las corrientes en chorro

En la atmósfera aparecen corrientes en chorro a diferente latitud y altura bien diferenciadas, cuyas características se ajustan a la definición de la OMM (Organización Meteorológica Mundial) y, hasta la fecha, pueden distinguirse las siguientes:

- Chorro polar
- Chorro subtropical
- Chorro ecuatorial
- Chorro ártico

El chorro polar fué la primera corriente que se descubrió y tomó ésta denominación debido a su estrecha asociación con el frente polar de superficie. El eje del chorro es casi paralelo al frente (según la figura siguiente) y pasa por las proximidades de los vértices de las ondas; un poco al Norte en las ondas jóvenes, y al Sur, en las maduras y ocluídas. En estas últimas el eje del chorro es casi perpendicular a la oclusión.

El frente polar de superficie y el chorro polar

El primer esquema del chorro se debe a Palmen y Newton. Si consideramos un corte vertical de la corriente en chorro típica, perpendicular al plano del papel y dirigida del lector hacia la figura, se observa, en primer lugar, que el corazón del chorro coincide con una rotura completa de la tropopausa. Al norte del chorro queda la tropopausa polar y al sur, la subtropical, estando la primera a un nivel sensiblemente inferior a la segunda.

Corte a lo largo del meridiano 80º W. según Palmen y Newton. El chorro está dirigico contra el papel. Las líneas guesas representan la zona frontal; las continuas, son isotacas en metros por segundo y las líneas de puntos, isotermas en grados centígrados.
El chorro tiene un aspecto tubular achatado, que no se pone de manifiesto en el esquema anterior debido simplemente a la diferencia de escala de los ejes horizontales y verticales. La zona inclinada correspondiente al frente polar, es la zona frontal. En general, aparece bastante bien definida, aunque a veces es difusa hacia la troposfera media. En condiciones extremas, el viento en el eje del chorro alcanza valores muy altos, habiéndose llegado a medir velocidades de casi 300 nudos.



BIBLIOGRAFIA:
Iniciación a la Meteorologia.
Mariano Medina
Editorial Paraninfo

Meteorológia aplicada a la aviación
Manuel Ledesma - Gabriel Baleriola
Editorial Paraninfo



lunes, 13 de febrero de 2012

EL DIAGRAMA DE STÜVE

Hay varios diagramas para representar el estado de la atmósfera. Los más utlizados son dos: El tefigrama y el diagrama de Stüve. Este último es el que utiliza la Agencia Estatal de Meteorología. En él están representadas una serie de líneas que se detallan a continuación:

Isotermas:
Son las líneas verticales continuas, rotuladas de 10º en 10º.

Isobaras: 
Son las líneas horizontales continuas, que van rotuladas de 100 en 100 milibares (presión).

Adiabáticas secas:
Son líneas continuas inclinadas aproximadamente 45º sobre el eje de las abscisas. Están graduadas de 20º o el 10º de temperatura potencial, que es la temperatura que tendría una masa de aire se si lleva por la adibática seca hasta 1000 milibares.

Adiabáticas saturadas:
Son líneas de trazos de mayor pendiente que las adiabáticas secas, que están graduadas de 20º en 20º de temperatura equivalente potencial, que es la temperatura que adquiriría una masa de aire si todo su vapor se condensase y se llevara adiabáticamente hasta 1000 milibares.

Curvas de igual razón de mezcla saturada:
Vienen en gramos de vapor de agua por kilogramo de aire seco y están rotuladas desde 2g/kg s 40 g/kg. Se dibujan con puntos.

Diagrama termodinámico de Stüve
Entre otros usos, el diagrama de Stüve se utiliza para determinar la energía de la atmósfera y su estabilidad; la formación de nubes convectivas o de desarrollo vertical, el paso de frentes y la aparición de engelamiento y de turbulencias.

De la información suministrada por un radiosondeo trazaremos en el diagrama tres curvas:

T: Curva de estado que da la variación de la temperatura con la presión
Td: Curva del punto de rocío, que da la variacioón del punto de rocío o temperatura de saturación de la presión.
P-H: Curva de Presión-Altura, que proporciona la altura que corresponde a cada nivel de presión. Se considera en el eje de las abscisas las alturas haciendo coincidir, por ejemplo, la temperatura de 40º con el 0 de altura; 30º, con 1000 metros de altura; 20º con 2000 metros de altura, etc.

Si nos volvemos a la imagen anterior, la curva de estado es la señalada con las letras ABCDEFG; la curva del punto de rocío (Td) es la (1) (2) (3), de trazos gruesos; la curva de Presión-Altura (P-H), es la que viene rotulada de ésta forma.

La masa de aire en superficie tiene una temperatura de 19º C. Con esta temperatura necesita una razón de mezcla de 14 g/kg para estar saturada, pero sólo tiene 12 g/kg. Si la masa puede ascender hasta el nivel C en los 12 g/kg, se producirá la condensación. Este nivel C se llama nivel de condensación convectivo (NCC).

Para que la masa de aire puede empezar a subir es preciso que durante el dia la temperatura, que es de 19º C en "A", suba hasta 30º C (punto "R"), en que entonces la curva de estado tendrá la misma pendiente que la adiabática seca RC. Esa temperatura crítica de 30º se llama temperatura de disparo, porque a temperaturas superiores habrá inestabilidad.

Por tanto, para determinar el nivel de condensación trazamos en el punto (1) la curva de máxima proporción de mezcla saturada (1) Cl y vemos dónde corta a la curva de estado (punto C), que corresponde a 1400 metros. A partir de ahí se formarán las nubes. La temperatura de disparo se obtiene a partir del nivel C, bajando por la adiabática seca hasta el nivel del suelo.

El área ABCR, representa la energía de estabilidad.

La masa de aire a partir de C está saturada, y vemos que la curva de estado CDE representa la energía de labilidad, y el punto E, situado a 3300 metros, representa el tope de las nubes bajas.

A partir del nivel E, la curva de estado EFG está a la derecha de la adiabática saturada; es decir, hay estabilidad hasta el punto señalado con G, en que la curva de estado corta a la adiabática saturada y constituye el segundo nivel de condensación a 4500 metros. A partir del nivel G, hay inestabilidad pero muy poca humedad, según puede apreciarse en la curva (2) y (3); luego en caso de que se fome una segunda capa de nubes ésta será de menor espesor.

Cálculo de niveles en el diagrama de Stüve: NCA: Nivel de condensación ascendente; NCC, Nivel de condensación convectivo; NLC: Nivel de libre condensación y NE, nivel de equilibrio.
El nivel de condensación convectivo (NCC) queda determinado cuando la masa en contacto con el suelo se calienta hasta alcanzar la temperatura de disparo. Entonces el aire se hace inestable y asciende hasta alcanzar el NCC. No obstante, la masa también puede ascender aunque no se caliente ni sea inestable, siempre que algún agente exterior la empuje hacia arriba, como por ejemplo si se ve obligada a ascender a barlovento de una montaña o empujada por un frente. Al enfriarse en el ascenso, llegará a condensarse a un cierto nivel que se denomina nivel de condensación ascendente (NCA).

Una vez alcanzado el NCA, la masa de aire condensada, sube por la adiabática saturada hasta llegar al nivel de libre convección (NLC), a partir del cual la curva de estado queda a la izquierda de la adiabática y hay inestabilidad hasta alcanzar el nivel de equilibrio (NE).


BIBLIOGRAFIA: METEOROLOGIA APLICADA A LA AVIACION
Manuel Ledesma - Gabriel Baleriola
Editorial Paraninfo


miércoles, 8 de febrero de 2012

MODIFICAR EL TIEMPO

A lo largo de la historia los pueblos han recurrido a plegarias y ceremonias con la esperanza de alterar el tiempo. Entre los ritos más conocidos destacan las danzas de la lluvia de los indios Hopi de norteamérica.

En el siglo XIX los alcaldes de la Borgoña (Francia) emprendieron acciones más directas. En un intento de evitar que el granizo dañara los viñedos, lanzaron cohetes hacia las nubes de tormenta. Esta práctica, inútil, continuó hasta bien entrado el siglo XX.

Demostrando una actitud mucho más práctica, los agricultores hace tiempo que plantan hileras de árboles para cortar el viento y en épocas de sequía riegan sus cultivos con el agua de lluvia almacenada en aljibes, balsas u otros depósitos apropiados.

Durante la Segunda Guerra Mundial se coordinaron esfuerzos para modificar el tiempo. Las Operaciones de Investigación y Dispersión de la Niebla (FIDO) incluían la utilización de quemadores para disipar la niebla de los campos de aviación basados en la combustión del petróleo. Este método permitió el aterrizaje de unos 2500 aviones en días de niebla, lo que con toda probabilidad salvó la vida a miles de aviadores aliados.

A principios del siglo XX, Clement Wragge intentó utilizar cañones para provocar la lluvia y combatir la sequía en Australia. En la misma época, en Francia se disparaban cañones hacia las nubes para evitar los daños del granizo sobre las cosechas. 

La siembra de nubes en 1946 produjo un gran avance con respecto a la modificación del tiempo, cuando el científico norteamericano Vincent Schaefer descubrió que sembrando las nubes con diminutos cristales de hielo seco, se producían precipitaciones. El hielo seco tiene una temperatura muy baja (-78º C) y los minúsculos cristales atraen rápidamente a las pequeñas gotas de agua, hasta que son lo bastante grandes como para caer por su propio peso hacia la tierra en forma de lluvia o nieve. Por el contrario, sembrar hielo seco en las tormentas maduras favorece la formación de gotas más pequeñas, reduciendo así la fuerza de la lluvia.

Bernard Vonnegut, colega de Schaefer, descubrió posteriormente que los cristales de yoduro de plata formaban excelentes núcleos de condensación, por lo que también podían emplearse para sembrar las nubes. El yoduro de plata, mucho más barato que el hielo seco, suele utilizarse en las operaciones de siembra actuales.

El primer intento serio de modificar los sistemas meteorológicos data de 1947. El proyecto "Cirrus" tenía por objetivo amainar los vientos de los huracanes mediante la siembra de nubes. Por desgracia el primer huracán que se sembró cambió de trayectoria inmediatamente y provocó graves daños en el estado de Georgia.

En la década de los 50, a pesar de las objecciones, se realizaron operaciones de siembra comerciales en distintos lugares del mundo para aumentar las precipitaciones en las épocas de sequía. Se plantearon dos objecciones importantes: En primer lugar se consideraba peligroso alterar sistemas complejos que no se conocían con precisión. En segundo lugar, se argumentó que las ventajas de la siembra eran probablemente ilusorias, dado que no había forma de saber qué habría pasado si no se hubiese realizado dicha siembra.

En la película El Farsante (protagonizada por Burt Lancaster) se relata la historia real de Charles Hatfield. En el año 1915 durante una época de sequía en San Diego, acordó hacer llover por 10000 dólares. Sus intentos fueron seguidos por terribles inundaciones y se entablaron numerosas demandas contra él.

La modificación meteorológica tuvo muy mala prensa durante los años setenta. En el año 1972, una fuerte riada en Rapid City (Dakota del Sur), mató a más de 200 personas y se la relacionó con actividades de siembra local de nubes. En la guerra del Vietnam, las sospechas de que Estados Unidos había utilizado la siembra de nubes para inundar la cuenca del Ho Chi Min, hizo que una comisión del Senado investigase el caso.

Durante ésta época creció la presión para que se realizaron pruebas estadísticas más rigurosas sobre la siembra de nubes, pero los resultados de los experimentos no resultaron nada alentadores. Sólo un intento de aumentar las precipitaciones en la cuenca del lago de Tiberíades consiguio resultados positivos. Las precipitaciones aumentaron un 18% en los días de siembra y no parecieron reducirse en las zonas adyacentes. Aparte de éste caso, se llegó a la conclusión, después de 50 años de trabajo sobre la siembra de las nubes, que no se habían producido aumentos destacados de las precipitaciones.

La alteración de tormentas violentas tiene implicaciones legales y políticas importantes. El programa estadounidense Stormfury, por ejemplo, estaba destinado a reducir la intensidad de los huracanes en el Caribe durante los años sesenta y setenta. Sin embargo, gran parte de la lluvia que cae en el norte de Méjico procede de los restos de éstas tormentas tropicales, y se afirmó que la siembra causó una grave sequía en la zona en 1980. Así pues el proyecto se archivó.

Los experimentos de siembra de las nubes con hielo seco fueron realizados por Vincent Schaefer. Actualmente los generadores acoplados en aviones arrojan cristales de yoduro de plata. 

Actualmente se siguen poniendo en práctica técnicas de modificación meteorológica pero a escala limitada y con muchos menos fondos gubernamentales que hace veinte o treinta años. La cuestión de si las técnicas modernas son más eficaces sigue siendo el principal objeto de controversia.



viernes, 3 de febrero de 2012

EFEMÉRIDES DEL MES DE FEBRERO

Realmente es curioso echar mano de los acontecimientos que ya han pasado, puesto que descubrimos algunos detalles que, a pesar del tiempo transcurrido, no dejan de sorprendernos. Y es que soy de la opinión de que nada es nuevo en este mundo. Los sucesos se van repitiendo en el tiempo, con distinta periodicidad. Eso mismo hace que sólo rercordemos el pasado más próximo y dejemos casi en el olvido los sucesos más remotos.

En meteorología sucede lo mismo que en otros aspectos de nuestra vida. Los hechos pasados ya es imposible recordarlos debido al tiempo transcurrido. Muchas veces oímos decir aquello de "en la vida he visto una cosa parecida" ó "no recuerdo haber visto nada igual". En la vida de una persona es posible que así sea, pero si tomamos como referencia el transcurso de la historia consultando las efemérides anotadas por los que estuvieron aquí antes que nosotros, comprobamos cómo se repiten muchos sucesos, casi increíbles, y que nada de lo que vivimos ahora es una novedad: ya ocurrió otras veces.

Sequías, inundaciones, temporales, olas de calor o de frio...siempre han existido desde que la Tierra es Tierra, desde que el hombre alzó la vista hacia el cielo para intentar desenmascarar sus secretos. Los desastres o las curiosidades actuales pueden parecernos más próximas o con más recurrencia, quizá debido a que los medios de comunicación nos las sirven casi en el momento en que ocurren. Quizá por eso, nuestra percepción nos engaña al parecer que suceden más a menudo. En otros tiempos era casi imposible conocer lo que estaba sucediendo en la otra parte del globo; hoy lo tenemos casi "servido" a diario.

Procuraré siempre a primeros de cada mes hacer un repaso a los acontecimientos que marcaron, para bien o para mal, la vida de los que nos precedieron. Y luego, que cada cual saque sus propias conclusiones.

Efemérides del mes de Febrero

Dia 1
Año 1433: Durante 40 días seguidos (desde éste dia hasta el 12 de marzo) nieva en Zamora.
Año 1500: Fuertes inundaciones en La Bañeza (León).
Año 1623: Nuevada fuerte en Castellón. en Ares tuvieron que salir de las casas por las ventanas.

Dia 2
Año 1477: Avenida del rio en Murcia. No causa daños debido al malecón que defiende la ciudad, desde la puerta del Puente hasta la acequia de Aljufia.
Año 1603: Desde el 2 al 4, nieve en Barcelona.
Año 1952: Inundaciones en Navarra por el desbordamiento del rio en Pamplona, donde produce muchos daños debido a un rápido deshielo.
Año 1954: Nevada intensa en Huelva que alcanza una altura de 40 cm, permaneciendo la nieve en el suelo durante una semana.
Año 1955: Temperatura mínima más baja registrada en España: -32,0ºC en el Estany Gento (Lérida).

Dia 3
Año 1600. Nieva en Valencia
Año 1636: En Burgos crecida del Arlanzón con inundaciones y grandes pérdidas.
Año 1655: Media vara de nieve en Madrid con frio muy intenso.
Año 1904: Gran riada del Segura.

Dia 4
Año 1636: La mayor inundación del Pisuerga y del Esgueva en Valladolid. Causaron 150 muertos y graves daños. Las avenidas fueron repentinas y contribuyó a ello el rápido deshielo provocado por fuertes y cálidos vientos del sur y lluvias torrenciales. También Zamora sufrió sus efectos: El puente sobre el Duero queda derruído y las aguas desbordadas asolaron los campos.
Año 1949: Entre ésta fecha y el dia 17, varias riadas del Segura.
Año 2003: Precipitación máxima en Vitoria-Foronda: 43,2 l/metro cuadrado.

Dia 5
Año 1593: Fortísimo temporal de viento en la Selva del Campo  (Tarragona).
Año 1603: Riada del Pisuerga y del Esgueva en Valladolid.
Año 1610: Nieva y posteriormente hiela en Barcelona.
Año 1947: Riada del Genil.
Año 1952:: Riada del Ebro en Zaragoza con un nivel de 5,42 metros y un caudal de 3260 m. cúbicos/segundo.
Año 1956: Fuente temporal de Levante en el litoral catalán.
Año 1963: Temperatura mínima absoluta en Barajas: -14,8ºC.

Dia 6
Año 1437: Una nevada en la sierra, camino de Guadalajara a Roa, obliga al Rey a regresar, no pudiendo ir más allá de Buitrago  (Madrid).
Año 1590: Riadas del Guadalquivir.
Año 1624: Un temporal de agua, nieve y ventisca produce la crecida del Guadalquivir.
Año 1697: Se hiela el Tajo a su paso por Toledo, excepto las corrientes de las presas.
Año 1892: Riada del Ebro en Zaragoza, Se inundan las huerta de Juslibol y la vega del Ebro.
Año 1978: Riada del Ebro con inundaciones de amplias zonas de los márgenes del rio y daños muy importantes en las vías de comunicación y en la agricultura.

Dia 7
Año 1579: Fuerte tormenta marítima con viento de poniente y espesa lluvia que hace zozobrar a dos buques en Palma, ocasionando muchas víctimas.

Dia 11
Año 1626: Se inunda Sevilla tras una gran crecida del Guadalquivir.
Año 1900: Lluvias torrenciales que causan inundaciones en las provincias de Soria, Burgos, Salamanca y León.
Año 1917: Inundaciones en Palamós (Gerona) y en la provincia de Barcelona.

Dia 12
Año 1603: A causa de la nieve no puede pasarse por Perthus, ni entre Tarrasa y Manresa. Caen casas aplastadas por el peso de la nieve en Barcelona, Tortosa y Lérida.
Año 1626: Inundaciones en Toro, Zamora, Valladolid y Soria.

Dia 15
Año 1474: Riada del llobregat e inundaciones en Sant Boi, donde se llevó el puente.
Año 1941: Una borrasca con 950 milibares (la presión más baja registrada en Santander) produce una surada, con vientos que superan los 150 kms/hora y que avivan un fuego hasta provocar el gran incendio de Santander. Consumió 37 calles e hizo desaparecer la parte más antigüa de la ciudad.

Dia 16
Año 1947: Graves inundaciones en la vega del Segura.
Año 1989: Imnportantes precipitaciones en Canarias (Las Palmas, 140 mm; Lanzarote, 112 mm, etc) que producen inundaciones, desprendimientos, cortes de carretera y cuantiosos daños materiales.

Dia 17
Año 1571: En Galicia las lluvias abundantes desbordan varias rías, derrumbándose algunos puentes y haciendo caer el Monasterio de San Juan de Coba.
Año 1643: Una riada del Ebro provoca la destrucción del Puente de Piedra en Zaragoza. El pintor Velázquez lo deja reflejado en su cuadro: "Vista de Zaragoza".
Año 1936: Desbordamiento del Tajo y del Alberche.

Dia 20
Año 1675: Fuerte tormenta que descarga un rayo y mata al sacristán de Campoy (Baleares) cuando tocaba las campanas para dar aviso.

Dia 22
Año 1625: Un rayo descarga sobre la fachada de la catedral de Palma de Mallorca.
Año 1905: Nevada en Sevilla.
Año 1915: Avenida del Turia en Valencia.
Dia 23
Año 1495: Entre las 5 y las 6 de la madrugada, una tempestad marina derriba el espolón de poniente de la muralla de la Drassana, en Barcelona.

Dia 25
Año 1788: Gran inundación de Valladolid. El Esgueva crece con tal rapidez que las aguas invaden la ciudad obligando a evacuar barrios enteros y arrastrando doce de los catorce puentes existentes. Se hace sentir en todo el Duero.
Año 1989: Una borrasca provoca fuertes vientos que superan los 130 kms/hora. En las zonas marítimas del norte peninsular; se producen olas de hasta 14 metros. El naufragio de un pesquero con 39 personas a bordo y la pérdida de 16 vidas humanas más, así como cuantiosos daños materiales, fué el resultado de éste temporal que se prolonga hasta el dia 26.

Dia 26
Año 1552: Fuerte temporal marino en Menorca

Dia 28
Año 1642: Tormenta en Barcelona. Un rayo agrieta la Torre de Montgat.
Año 1993: Una ola de frío provoca nevadas en lugares tan inusuales como las costas del Mediterráneo, el interior de Cataluña, Valencia y Murcia.