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martes, 31 de enero de 2012

METEOROLOGIA Y SALUD

La influencia del viento en la sensación de frío

El viento refuerza la sensación de frío. Una temperatura de -10,0ºC sin viento, puede soportarse; la misma temperatura con un viento de 90 kms/h es insoportable. Con motivo de una expedición a la Antártida en 1939, se introdujo una tabla que da la temperatura que siente la piel de la cara en función de la temperatura del aire y el viento. En América del Norte, pruebas efectuadas en un túnel de viento dotado de un equipo de refrigeración, en el año 2001,  han permitido la introducción de un nuevo índice de enfriamiento por el viento: el Wind Chill, que ya está siendo utilizado por algunos servicios meteorológicos. Así, en los boletines de previsión del tiempo ya puede oírse en ocasiones éste nuevo índice, basado en la tabla siguiente:


En Canadá el 82% de la población utiliza éste índice para saber cómo vestirse para salir al exterior. Se dan alertas en el caso de que dicho índice descienda por debajo de los -45ºC. En el ártico, más al norte, éste umbral adquiere un valor de -55ºC; pero a pesar de ello cada año mueren varias decenas de canadienses por exposición al frío y otros muchos se ven afectados por congelaciones o hipotermias.

El enfriamiento afecta en primer lugar a las extremidades: las manos y los piés; mientras que el resto del cuerpo conserva su calor para las funciones vitales centrales. Las arterias y venas se contraen y la circulación sanguínea se ralentiza o se para. Si el enfriamiento es intenso y prolongado puede producirse la congelación. Durante la Primera Guerra Mundial, unos 100000 franceses sufrieron el llamado "pié de trinchera": Sus piés estaban inutilizados e insensibilizados por una parálisis parcial. En la Segunda Guerra Mundial hubo 110000 afectados por congelaciones entre los alemanes y 60000 entre los americanos. En la guerra de Corea se contablizaron unos 15000 inválidos americanos debido a las congelaciones. Si la circulación sanguínea se bloquea durante mucho tiempo aparece la necrosis y es necesario realizar amputaciones.

En el caso de un enfriamiento tal que hace descender la temperatura interna se habla de hipotermia. La persona afectada está en un estado de abatimiento completo: Amnesia por debajo de los 36ºC; semiinconsciencia, por debajo de los 32ºC; inconsciencia a partir de los 30ºC; la muerte es segura a unos 20ºC. La hipotermia puede llegar si se está mal equipado; así les ocurrió a una decena de excursionistas en la isla de Córcega, atrapados por el mal tiempo a finales de mayo, en 1980. Casi todos murieron de hipotermia a las pocas horas. Sin embargo, no hacía mucho frío (entre 0º y 5ºC), estaban bien equipados (anoraks), eran jóvenes y practicantes de deporte y seguían un camino balizado. Les bastaba una hora de camino en descenso para alcanzar las suaves temperaturas del valle. Pero el temporal, la lluvia intensa y la niebla les enfriaron con rapidez y les impidió tomar las decisiones necesarias para sobrevivir. Tan sólo dos personas sobrevivieron. Aunque Córcega es una isla mediterránea, el clima es muy traidor, ya que al inicio de Junio de 2002, otro excursionista murió de hipotermia a tan solo 1500 metros de altitud, en la llanura de Coscione.


El hombre y su adaptación al frío

Algunas personas están mejor preparadas que otras para resistir el frío. La producción de calor interno es proporcional al peso, mientras que la pérdida de calor es propocional a la superficie. El cuerpo ideal para resistir al frío debe ser, por lo tanto, lo más pesado posible, de poca altura y además, grueso.Una capa de grasa repartida uniformemente es un buen aislante, como un equipo natural de submarinista. 

Los investigadores se han interesado en la adaptabilidad de los pueblos sometidos al frio: Esquimales, lapones, alacalufs de la Tierra del Fuego, pescadores de perlas coreanas, aborígenes de Australia y bosquimanos del Kalahari, expuestos a las noches frías del desierto. Se han dado cuenta de que todos estos hombres han desarrollado tres estrategias a veces complementarias: Aumento de la producción de calor interno por la quema de grasas, disminución de la temperatura de la piel por cese de la circulación sanguínea superficial y descenso de la temperatura interna a 35ºC.


La exposición repetida al frio desarrolla la tolerancia; de ésta forma, los pescadores de las regiones frías pueden aclimatarse parcialmente gracias a una mejor vasodilatación de las extremidades. El explorador Jean Louis Etienne también se había adaptado en su expedición al polo Norte: A su vuelta su temperatura corporal habia descendido a los 35ºC.

Bibliografía: Guía técnica de Meteorología
Jean-Louis Valllée
Editorial Omega



viernes, 27 de enero de 2012

EL VÓRTICE CIRCUMPOLAR

Un vórtice es un flujo turbulento en rotación espiral cuyas trayectorias de corriente son cerradas. Se puede considerar como vórtice cualquier corriente en sentido circular o rotatorio que posee vorticidad. La vorticidad se define como la circulación por unidad de área en un punto de flujo.

En la imagen siguiente se muestra el mapa de la topografía media anual de la superficie isobárica de 500 milibares sobre el hemisferio norte, en donde vemos cómo el vórtice circumpolar se manifiesta muy bien definido. En invierno ésta circulación general del oeste es notablemente más intensa que durante el verano. Además, en invierno, se extiende hasta latitudes tropicales, mientras que en verano sólo alcanza los 35º de latitud. Este modelo de circulación se mantiene a altitudes superiores hasta cerca de la estratosfera, siendo tanto más intenso cuanto mayor sea la altitud.

Altura media anual del nivel de 500 milibares. Las líneas de nivel (isohipsas) y los gradientes que aparecen en la superficie de 500 mb, tienen prácticamente el mismo significado que las isobaras y gradientes de presión a niveles comprendidos entre los 5000 y 6000 metros.

A altitudes comprendidas entre los 9000 y 15000 metros, es donde se observan las máximas velocidades que en invierno llegan a ser del orden de 500 kms/hora en casos extremos. Estas máximas velocidades se concentran en bandas estrechas, de algunos kilómetros de longitud, conocidas como "corrientes en chorro", aunque se parezcan muy poco a lo que en realidad se entiende por "chorro", habida cuenta que la relación entre su espesor y anchura es del orden de 1 a 100. La corriente en chorro suele distinguirse claramente en los mapas a horas fijas en la topografía de superficie de 300 milibares, pero no así en los mapas climatológicos de valores medios, pues sus situaciones y características son muy variables en el tiempo.

Variaciones del vórtice circumpolar

El vórtice circumpolar está sujeto a una variación cíclica pasando desde una situación parecida a la que nos muestra la figura anterior, hasta otra en que estas ondulaciones se han desarrollado en grandes meandros, hasta tal punto que la circulación a lo largo de los meridianos se hace predominante, siendo frecuente que estos meandros terminen por cerrarse formando depresiones frías a bajas latitudes y anticiclones calientes a latitudes más altas. Tales situaciones se mueven lentamente o permanecen estacionarias; tardan algún tiempo en desaparecer a medida que se restablece la fase inicial de circulación a lo largo de los paralelos, con lo cual se cierra el ciclo.

La duración completa del ciclo varía mucho de un caso a otro, siendo por lo general de 3 a 8 semanas. Los estudios estadísticos llevados a efecto no han mostrado ninguna periodicidad regular en su secuencia, lo que resta importancia a su consideración a la hora de predecir el tiempo.

El vórtice circumpolar experimenta una contracción y expansión estacionales en respuesta a la oscilación cíclica anual, de forma que el eje de la corriente general del oeste, se desplaza unos cuantos grados hacia al ecuador en invierno y hacia el polo en verano. Pero además de esta variación regular, también experimenta otras contracciones y expansiones irregulares. Tanto es así que para cualquier mes del año puede ocurrir que durante cierto período de tiempo el eje de la corriente se presente desplazado hacia el norte o hacia el sur de su posición media.

El vórtice circumpolar y el clima de la Península

En la imagen siguiente se muestran los tres tipos más frecuentes de la variación del vórtice mediante la línea de flujo correspondiente a la región de vientos máximos. La línea continua de trazo grueso corresponde a la fase inicial del ciclo descrito anteriormente, y las otras a dos tipos distintos de la fase final en las que las ondulaciones del flujo se han desarrollado en grandes meandros.


A la circulación correspondiente al primer tipo, con predominio de la componente oeste del viento, se le suele denominar circulación zonal, mientras que las pertenecientes a los otros dos, se las llama circulación meridiana, dado el predominio que en ambos casos tienen las componentes norte y sur respecto al viento.

Cuando tenemos una circulación zonal, los mapas sinópticos de superficie suelen mostrar una sucesión de depresiones y anticiclones de rápida evolución en el lado sur del flujo. Si la localización de este flujo es normal, las depresisones o borrascas sólo afectan al noroeste y norte de la Península. Pero cuando a causa de la expansión del vórtice éste se situa en latitudes más meridionales, ocurre que al menos toda la vertiente atlántica de la Península queda sujeta a la influencia de las borascas que llegan por el oeste, dando lugar a largos periodos de lluvia. Si la contracción del vórtice va acompañada del desplazamiento de las borrascas a latitudes superiores, lo que repercute en el tiempo es un predominio de situación anticiclónica.

En situaciones de circulación meridiana las condiciones del tiempo reinante sobre la Península son bien distintas; prácticamente opuestas de tratarse de uno u otro de los tipos indicados en la imagen anterior. En el caso de que sea el señalado por la línea continua de trazo fino, la presencia de aire polar a niveles altos sobre el Mediterráneo, crea una situación de inestabilidad muy fuerte que juega un papel primordial en la génesis de las perturbaciones más características de dicha región (DANA -Depresión Atmosférica a Niveles Altos-, lo que popularmente se conoce como "gota fría").

Por el contrario, cuando el tipo es el indicado por la línea discontinua, el desplazamiento hacia latitudes más altas del aire subtropical genera una gran estabilidad, siendo las condiciones propicias para el desarrollo de extensos anticiclones estacionarios y la consecuencia de la persistencia del tiempo seco en la Península.

Bibliografía: Climatología de España y Portugal
Inocencio Font Tullot
Editorial: INM



martes, 24 de enero de 2012

LA CIRCULACION GENERAL DE LA ATMOSFERA Y LAS MASAS DE AIRE ( y III )

Masas de aire que afectan a la Península Ibérica

En el caso concreto de la Península Ibérica, las masas de aire más importantes y que con relativa frecuencia la invaden son las que se muestran a continuación. Su nomenclatura corresponde a la norma internacional, en la que las letras minúsculas indican su origen (m, marítima y c, continental) y las mayúsculas su carácter térmico (T, cálida ó tropical y P y A frías o, respectivamente, polar y ártica).

Es costumbre adejtivar de "polar" a las masas frías y de "tropical" a las cálidas; de ahí deriva la selección de las letras P y T para señalarlas. Dentro de las masas frias se suele hacer una distinción entre polares (P) y árticas (A), cuando debieran ser éstas últimas las que merecieran el calificativo de polares por ser el casquete polar ártico el lugar de su origen.

Trayectorias de las masas de aire que llegan a la Península
Las masas mP y mA apenas se distinguen en su origen de la cP, dada la misma naturaleza de los suelos de su lugar de origen, pues al estar mayormente constituídos por zonas de hielo y nieve, hacen que la distinción entre continental y marítima pierda significado. El carácter marítimo de las masas mP y mA lo adquieren en su largo recorrido a través del océano antes de alcanzar nuestras latitudes.

La masa mP (marítima polar), aunque tiene su máxima frecuencia en invierno, puede realizar su visita el cualquier época del año, pero entonces nos llega más templada por su largo recorrido sobre el océano y resulta hasta extraño calificarla de "polar". Durante su recorrido y a medida que desciende en latitud, se va calentado por su base y aumentado su nivel de vapor de agua. Cuando alcanza la Península se ha hecho muy inestable y adquiere las condiciones propias para que en su seno se desarrollen fenómenos convectivos, nubes cumuliformes, tormentas y chubascos.

La masa mA (marítima ártica), se presenta sólo en invierno y al principio de la primavera, con parecidas características a la mP, pero es generalmente más fría y bastante menos húmeda. De ella se originan las olas de frio de origen marítimo.

La masa cP (continental polar) es típicamente invernal y su origen está en el potente anticiclón ruso-siberiano. Tiene mayor frecuencia entre el trimestre diciembre-febrero. Normalmente es muy fría y seca, responsable, cuando alcanza su máxima intensidad, de las olas de frio de origen continental. Ocasionalmente, cuando la masa de aire frio es de poco espesor, fluyen sobre ella vientos procedentes del mediterráneo que, cargados de humedad, originan copiosas nevadas sobre la Peninsula.

Las olas de frio dejan precipitaciones de nieve en cotas muy bajas o incluso en la misma costa
La masa mT (marítima tropical) , aunque teniendo siempre su lugar de origen en el extenso Atlántico, las coordenadas geográficas de su región fuente pueden variar mucho. Por ello esta masa se subdivide atendiendo a la latitud de su origen, reservando la denominacion de "marítima tropical" para cuando los vientos que acompañan su presencia tengan una componente del Sur; emplearemos entonces la de "marítima subtropical" (mT sub), cuando tienen una componente del Norte o soplan claramente del oeste.

Dichas masas tienen en común su templanza y el elevado contenido de humedad, pero su estabilidad puede variar mucho así como también el aspecto del cielo y demás características del tiempo que las acompaña. Una situación de Poniente (mT-sub), origina en las distintas regiones peninsulares una clase de tiempo muy distinto e incluso, en ciertas regiones, contrapuesto al producido por una situación del Suroeste (mT), debido a que la compleja orografía peninsular hace que las condiciones de "exposición" a la masa invasora varíen mucho en ciertas regiones, según sea la dirección de los vientos dominantes.

La masa cT (continental tropical) aunque puede presentarse en cualquier época del año, es en verano cuando se manifiesta mejor definida por su características: Mayor sequedad, aire muy caliente y calima. En cambio en el resto del año las masas de aire que irrumpen sobre la Península, procedentes del norte de Africa, raramente han nacido en ése continente, donde procedentes del Atlántico, no han permanecido el tiempo suficiente para adquirir el carácter de continental. Otra circunstancia que debe tenerse en cuenta es el tiempo que la maasa de aire haya podido permanecer sobre el Mediterráneo antes de alcanzar la Península, pues de ello depende en gran parte, el enriquecimiento en vapor de agua y la correspondiente repercusión en el tiempo atmosférico que ocasione en la Península. Cuando el aporte de humedad es importante, es lícito referirse a ella como "masa mediterránea", sobre todo en los casos en los que su recorrido por el mar es largo.

Bibliografía: Climatología de España y Portugal
Inocencio Font Tullot
Editoral: INM




lunes, 23 de enero de 2012

LA CIRCULACION GENERAL DE LA ATMOSFERA Y LAS MASAS DE AIRE ( II )

Cuando el aire se estaciona varios días o semanas sobre una gran región uniforme tiende a adquirir determinadas características que dependen de la superficie sobre la cual se asienta. Si el aire es más frío que la superficie, se calienta a su contacto y el calor se transfiere hacia arriba a través de una capa de varios kilómetros de espesor. Del mismo modo, el aire que se estaciona sobre el océano se vuelve progresivamente más húmedo.

De éste modo, tanto la temperatura como la humedad del aire tienden a ponerse en equilibrio con las peculiaridades de la superficie subyacente hasta un cierto punto que depende de diversos factores, de los cuales el más importante es la duración del contacto.

Las masas de aire

Cuando el aire posee propiedades similares en una gran extensión se llama masa de aire. En cada nivel la temperatura y la humedad tienen, aproximadamente, los mismos valores sobre grandes extensiones horizontales.

Para que una masa de aire tome propiedades uniformes es necesario que se estacione durante un cierto número de días sobre una gran región donde la superficie subyacente tenga también características bastante uniformes. A esta región se la denomina región generadora de masa de aire.
Este aire estacionario se encuentra, en la mayoría de las veces, en los grandes anticiclones, fijos o lentamente móviles donde, en la proximidad de su centro, el gradiente de presión es débil y el viento flojo o nulo en una gran extensión.

Algunas veces en los esquemas simplificados de la circulación general atmosférica figura en cada hemisferio un sólo frente: El frente polar, que da una vuelta a la Tierra en las latitudes medias. Puede presentar meandros hacia los polos o hacia el ecuador, formando una serie de ondulaciones alrededor de cada hemisferio.

El aire cálido del lado ecuatorial del frente polar se designa con el nombre de "masa de aire tropical" y puede incluir aire de las regiones tropicales y subtropicales. Del lado polar del frente polar, el aire es frío y se designa con la expresión "masa de aire polar". Es un aire que no proviene necesariamente de las regiones polares; puede venir igualmente de regiones subtropicales.

Esta imagen simplificada no incluye más que dos masas de aire: Una tropical caliente y otra fria de aire polar. Esto es casi exacto en la media y en la alta troposfera, pero en la zona inferior de la troposfera, la realidad es muy distinta. Esta complejidad se debe a dos causas principales: La primera estriba en que la circulación de las capas bajas en en sí misma mucho más compleja y en ella se forman masas de aire con frentes aislados y, a menudo, efímeros. En segundo lugar, los continentes y los océanos comunican propiedades diferentes al aire que tienen encima. Por lo tanto, resultan masas de aire distintas, de una forma más marcada en las capas bajas que en los niveles altos.

Clasificación de las masas de aire

Una forma de clasificar las masas de aire es haciendo referencia a sus regiones generadoras. Pero el aire, al desplazarse de unas regiones a otras cambia de propiedades y, por lo tanto, ésta designación en base a su región generadora sólo se puede aplicar a la historia reciente de una masa de aire.

Para la baja troposfera se utiliza una clasificación general que se basa esencialmente en la latitud de la región  generadora. Por ello tenemos las siguientes divisiones:

1) aire ecuatorial
2) aire tropical
3) aire polar
4) aire ártico o antártico

Gráfico en el que se representan las masas de aire que afectan a la Peninsula Ibérica
Una clasificación secundaria toma en consideración las diferencias de humedad entre las masas de aire. El aire de origen oceánico contiene mucho vapor de agua y se le denomina "masa de aire marítima". Una masa de aire formada sobre un continente es relativamente más seca y se la designa con el nombre de "masa de aire continental".

De esta forma podemos establecer una nueva relación entre las masas de aire:

1) Tropical -------> Caliente
2) Polar -----------> Frío
3) Marítimo -------> Húmedo
4) Continental --- >Seco

La clasificación más sencilla, que se basa en las regiones generadoras de las masas de aire, tiene únicamente en cuenta la temperatura y la humedad. Las masas de aire tropicales (T) y polares (P), se supone que son relativamente cálidas o frías respectivamente. Las masas de aire marítimo (m) están consideradas como húmedas, y las masas de aire continentales (c), como secas.

Por lo tanto, pueden distinguirse cuatro tipos de masas de aire y para designarlas se usan éstos símbolos:

1) Tropical marítimo :      Tm
2) Tropical continental:    Tc
3) Polar marítimo:            Pm
4) Polar continental          Pc

Pero recordemos que cuando las masas de aire abandonan sus regiones de origen sufren modificaciones: Por ejemplo, un aire frio que pase sobre una superficie más cálida, se calienta; inversamente, el aire cálido pierde calor si atraviesa una superficie más fría. Además, cuando las masas de aire son más cálidas o más frías que la superficie sobre la que pasan, se producen fenómenos muy marcados. esto nos lleva a una nueva subdivisión de las masas de aire, para la que se utilizan los siguientes símbolos:

1) Aire más frio que la superficie por la que se desplaza:   K
2) Aire más cálido que la superficie por la que se desplaza:  W.

Por ejemplo: PmK, designa a una masa de aire Polar marítimo más fría que la superficie por la que se desplaza; TcK, designa a una masa de aire Tropical continental cuyo aire es más frio que la superficie que atraviesa.

Los símbolos "K" y "W" no se refieren a la temperatura real del aire, sino a la diferencia entre la temperatura del aire y la de la superficie subyacente.


jueves, 19 de enero de 2012

LA CIRCULACION GENERAL DE LA ATMOSFERA Y LAS MASAS DE AIRE ( I )

Para comprender el clima de un país determinado, definir sus características y explicar sus variaciones en el espacio y en el tiempo, se necesita conocer cuáles son los factores climáticos que, aparte de la latitud, lo gobiernan y en qué medida lo hace cada uno. Dichos factores pueden dividirse en fundamentales y secundarios, comprendiendo los primeros aquéllos que actuando conjuntamente, definen las condiciones generales de una zona terrestre de extensión relativamente amplia; mientras que los segundos son los causantes de las características de los climas locales correspondientes a áreas restringidas o a lugares específicos.

Los factores fundamentales son cuatro:

1. La situación de la región geográfica considerada en el seno de la circulación general atmosférica.
2. Su situación y configuracioón geográfica.
3. Los grandes accidentes geográficos de la región
4. La influencia de la temperatura sobre la superficie del mar en los casos en que la región esté    rodeada, al menos en gran parte, por mares y océanos.

Los factores complementarios son muy diversos, siendo los más importantes la altitud, la exposición a la radiación solar y la naturaleza de la superficie local (vegetación natural, cultivos, lagos, embalses, ciudades, etc).

Considerando los procesos térmicos que tienen lugar en la atmósfera, debidos a la energía que procede del sol y que éste envía a la Tierra, y los efectos dinámicos consecuencia de estos mismos procesos, junto al hecho de que la Tierra posee un movimiento de rotación sobre sí misma, alrededor de un eje imaginario, y en el supuesto de que la superficie terrestre fuese homogénea, es posible establecer esquemas teóricos de la circulación general de la atmósfera. El hecho más significativo que estos esquemas ponen en evidencia, es la diferenciación de distintos sistemas de vientos en forma de cinturones circumpolares.

Esquema de la circulación general atmosférica sobre la superficie terrestre
El análisis de la imagen anterior muestra en ambos hemisferios tres cinturones de vientos bien diferenciados: En el hemisferio norte, entre el ecuador y los 30º de latitud, el viento sopla del NE; son los famosos vientos alisios. Entre los 30 y 60º de latitud, son vientos de componente SW; y finalmente, entre los 60º y el Polo, aparecen nuevamente vientos del NE. En el hemisferio sur se presenta una distribución similar en la que los vientos del NE son reemplazados por los del SE, y los del SW por los del NW.

Entre éstas zonas de vientos se definen en cada hemisferio, tres cinturones de vientos variables o calmas caracterizados por la importancia que tienen los movimientos verticales del aire en su seno. Así la convergencia de los vientos alisios del NE del hemisferio norte y los alisios del SE del hemsiferio sur, corresponde a un cinturón ecuatorial dentro del cual las corrientes ascendentes dan lugar a la formación de nubes con gran desarrollo vertical (cúmulos y cumulonimbos). En cambio, entre las zonas de los alisios y la de los vientos oestes, las condiciones son opuestas a las anteriores, ya que a los cinturones subtropicales centrados hacia los 30º de latitud corresponde el establecimiento de corrientes descendentes que impiden la formación de sistemas nubosos. Esos cinturones quedan caracterizados por su clima árido.

La corriente en chorro (Jet Stream)

La corriente en chorro es una zona de vientos muy rápidos de poniente que se ondula alrededor de cada hemisferio de forma más o menos continua en las latitudes medias. Se asemeja a un tubo aplastado de varios cientos de kilómetros de ancho y de uno a dos kilómetros de espesor vertical. Se sitúa justo debajo de la tropopausa y a una altura aproximada de unos 10 km. En su interior la velocidad del viento alcanza con frecuencia valores de 200 a 300 kms/h, pudiendo sobrepasar los 500 kms/h. En verano es menos marcada, pues el contraste de temperaturas es menor.

La corriente en chorro se debe al gradiente meridional de temperatura y a la rotación de la tierra. La diferencia de temperatura entre el ecuador y los polos crea una circulación del aire entre estas zonas. Si la Tierra no diese vueltas sobre sí misma, existiría sin duda la gran célula imaginada por Hadley en 1735 entre el ecuador cálido y los polos fríos, que formaría un gran anillo alrededor de cada hemisferio. Pero la Tierra gira ( a unos 1670 Kms/h hacia el Este) y ése anillo gira con ella. Al dirigirse hacia el polo el anillo ecuatorial reduce su radio.

Origen de la corriente en chorro  (Jet Stream)
Según la ley de conservación del movimiento cinético, la velocidad de rotación de un sólido sobre sí mismo aumenta conforme éste reduce su radio, como una bailarina que gira más rápido al recoger los brazos sobre su cuerpo. Nuestro anillo, al dirigirse al norte, va a girar más rápido. Al comienzo, el aumento de velocidad no es muy grande, pero aumenta rápidamente a medida que sube en latitud. Se trata de valores teóricos; las observaciones dan valores relativamente menores, incluso a gran altura, donde el efecto de frenado sobre el viento debido al suelo es pequeño. Y la fuerza de origen térmico que desplazaba este aire hacia el polo no es capaz de darle aún más energía. La célula ya no puede seguir más hacia el norte. En éste lugar, el viento de poniente es muy rápido a gran altura: Es la corriente en chorro.

Fuerzas que actúan sobre las masas de aire




La experiencia del péndulo de Foucault, efectuada bajo la cúpula del Panteón de París, en 1851, es bien conocida: El plano de oscilación del péndulo, en lugar de ser invariable como sucede, por ejemplo, con un columpio, gira lentamenter alrededor de un eje vertical. Foucault había puesto en evidencia que el péndulo estaba afectado por la rotación de la Tierra. Esa energía que desviaba el péndulo es la Fuerza de Coriolis. Todo cuerpo situado sobre un sólido en rotación está sometido a dos fuerzas aparentes. La primera es la fuerza centrífuga (es la que nos desplaza hacia afuera cuando un coche toma una curva). También es la fuerza centrífuga debido a la rotación de la Tierra la que ha hecho que nuestro planeta esté abombado y no sea una esfera perfecta. Esta fuerza no tiene por otra parte efectos sobre nuestros movimientos ni en los de la atmósfera, ya que es una fuerza que queda integrada en el peso.

Demostración de la Fuerza de Coriolis
En contrapartida, la Fuerza de Coriolis desvía los cuerpos que se desplazan sobre la Tierra. La existencia de ésta fuerza fué demostrada matemáticamente por el mismo Coriolis en 1853. Si desde el ecuador se quisiera enviar un misil hacia el polo Norte se dará la orientación hacia el norte al lanzamisiles. Cuando el misil esté en el aire entrará en movimiento; a su propia velocidad se le añade la de la rotación de la Tierra hacia el Este. Al principio, la dirección es la deseada siguiendo un meridiano, pues la Tierra gira a la vez que lo hace el misil. Cierto tiempo más tarde, el misil va a sobrevolar puntos del planeta con menor velocidad. Ahora bien, la velocidad absoluta del misil hacia el Este es siempre la del inicio (1670 kms/h). Así pues respecto a la Tierra, el misil va a ganar una velocidad hacia el Este respectivamente de 30, 100 y 220 kms/h. El misil aparecerá cada vez más desviado hacia el Este. Todo será como si una extraña fuerza (la de Coriolis), lo hubiera desviado hacia la derecha.

Esta fuerza, debida a la rotación de la Tierra, se aplica a todos los cuerpos en movimiento, incluído el viento. Aunque sea muy débil posee una importancia vital, de forma que es el motivo de la formación de los vórtices en la atmósfera y en los océanos de nuestro planeta.

Podría pensarse que el aire aspirado por una borrasca debería dirigirse directamente hacia el centro de la depresión. Esto, efectivamente, sucede a veces cerca del suelo, particularmente en las zonas con relieve. Pero cuando no hay obtáculos al flujo, el viento se pone a girar alrededor de las borrascas, de la misma manera que el agua gira en un lavabo que se vacía.

Nos encontramos en el hemisferio Norte; el viento que gira alrededor de una borrasca está sometido a dos fuerzas que deben equilibrarse: La fuerza del gradiente de presión hacia el centro de la borrasca, y la fuerza de Coriolis (las demás fuerzas, como la centrífuga son mucho más débiles). Como sabemos que la fuerza de Coriolis actúa hacia la derecha de la trayectoria, la fuerza del gradiente de presión lo hace en sentido contrario. Así pues la borrasca debe encontrarse hacia la izquierda de la trayectoria y el viento debe girar alrededor de su centro en el sentido contrario a las agujas del reloj. Lo mismo, pero en sentido inverso, ocurre en los anticiclones.

Se dice que el viento deja el mal tiempo a su izquierda. Esta vieja aseveración se desprende del sentido de rotación del viento alrededor de las borrascas. Así pues, si nos situamos de espaldas al viento, el mal tiempo está, teóricamente, a nuestra izquierda.


miércoles, 18 de enero de 2012

METEOROLOGIA Y NATURALEZA

Los animales y las plantas reaccionan a los cambios de tiempo. Las piñas y otros frutos similares se abren cuando el tiempo es seco, de forma tan sensible como varía la longitud de los cabellos de un higrómetro. Con el buen tiempo, las golondrinas y los vencejos vuelan a mayor altura para atrapar a los insectos atrapados por las corrientes ascendentes de aire; en cambio vuelan casi a ras de tierra cuando el cielo está cubierto o cuando preveen lluvia. Los caracoles salen cuando ha dejado de llover. A menudo los pájaros cantan al cesar la lluvia para "anunciar el retorno del buen tiempo".

Los antigüos habitantes del campo confiaban en estos avisos naturales. Algunos jardineros afirmaban que si el gato se pasa la para por detrás de la cabeza, es anuncio de lluvia en dos días. O también "asno que salta y brama sin fin, lluvia segura para mañana". Todos los años, por septiembre, la gente puede comentar que el próximo invierno será muy duro, si observan que ciertas aves migratorias ya han partido. De hecho, el inicio de la migración no depende del tiempo que va a hacer, sino del tiempo que ya ha hecho y de la madurez de las aves jóvenes de ése año. Se dice también que las capas de cebolla son más numerosas si el invierno va a ser frío.

Todas estas creencias son infundadas y, sin embargo, la vida de los animales está estrechamente relacionada con el tiempo. La búsqueda y disponibilidad de alimento, la reproducción y migración, son jalones en el ciclo vital tanto de los animales como de las plantas, tremendamente influenciados por la climatología.

Los animales, en su proceso de evolución, adquirieron una intuición especial por la que "conocen" los rudimentos de la meteorología: Son capaces, como nuestros antepasados, de preveer la llega de la lluvia cuando el viento sopla de una determinada dirección. Su percepción de la atmósfera es, sin duda, bastante fina. Esto es lo que han probado numerosos estudios sobre el comportamiento de los animales y plantas respecto al tiempo, entre los que se encuentra el del vencejo. Cuando llega el mal tiempo los vencejos no tienen insectos para cazar; algunos quedan en letargo, si bien otros atraviesasn la zona de lluvia, durante cientos de kilómetros para volver a encontrar el sol por detrás del frente y regresar tranquilamente a su nido siguiendo el buen tiempo. Tan sólo los animales marinos pueden adoptar estrategias a más largo plazo, debido a la persistencia de las anomalías de temperatura entre el océano y las corrientes marinas.

Las aves y el viento

El Albatros: Los marinos siempre han quedado impresionados por el dominio de vuelo de los albatros. A pesar de su peso (unos 12 kg de media) y la envergadura de sus alas (unos 3,5 metros), los albatros practican un tipo de vuelo único: El vuelo planeado dinámico, que aprovecha el aumento de la velocidad del viento con la altura. Descienden a favor del viento, giran rasando las olas y remontan de cara al viento. Equipando a algunos de estos individuos con balizas, se han podido medir sus increíbles marcas: Hasta 162 kms en dos horas; 636 kms, en 12 horas y 200 kms en 3 días...¡y todo ello sin dar un aletazo!

Recorrido en busca de alimento de los albatros grandes. Estas aves aprovechan las variaciones de la intensidad y dirección del viento planeando siempre perperdicularmente a éste, es decir, sin dar un aletazo.

Cisnes: En cierta ocasión los pasajeros de un avión comercial se sorprendieron al encontrar cisnes en migración entre Islandia e Irlanda a una altura de 8200 metros y con una temperatura de -48ºC. ¿Por qué volaban tan alto?  Simplemente los cisnes estaban aprovechando  la corriente en chorro que pasaba a ésa altura; de ésta manera pudieron hacer su migración a la velocidad de 240 km/hora.

Dendroica striata: Estos pequeños pajarillos (de unos 12 centímetros de largo) atraviesan 4000 kms de océano en sus migraciones. Un esfuerzo de tres dias que les hace perder la mitad de su peso. Si por cualquier razón el viaje se retrasa sólo algunas horas, la muerte es segura. Se ha descubierto que estos pájaros siguen una estrategia meteorológica: Salen después de un frente frío y ajustan su altura en vuelo de forma permanente entre los 1000 y 7000 metros, para beneficiarse de los vientos favorables. Esta técnica alarga su recorrido, pero reduce la duración del vuelo.

Los pájaros que planean se desplazan de una a otra corriente ascensional.
Los animales y el frio.

Las especies nórdicas son más corpulentas, más bajas y macizas que sus parientes de las regiones más cálidas (oso blanco, pingüino, lechuza blanca del ártico, etc.) La producción de calor interno es proporcional al peso, mientras que el enfriamiento tan sólo es propocional a la superficie; de manera que un animal más gordo será favorecido. Además puede que tenga una piel con pelos y una capa de grasa más espesa. Las orejas son más pequeñas para limitar la pérdida del calor; las patas y los orificios nasales están a menudo recubiertas de pelo o de plumas. Em conjunto, la mejora es enorme. 
Los animales engordan en previsión de la llegada del frio. Una capa de grasa les da un mejor aislamiento y reservas de alimento en caso de necesidad. Otros invernan en madrigueras o en cuevas, donde la temperatura es relativamente suave y constante. Algunas especies pueden adquirir hipotermia regulada algunos días de frio (vencejos, colibríes). Los pájaros pequeños suelen pasar las noches en las hojas de las coníferas, donde la temperatura es de 5 a 10ºC más alta que en aire abierto. La flora y la fauna puede aprovechar el manto aislante de la capa de nieve, pues la temperatura en ésa zona queda próxima a los 0ºC, mientras que en el exterior puede hacer mucho más frio.

Adaptación al frio del pingüino emperador
El calor y los animales y plantas.

Las plantas desarrollan numerosas raíces, ya sean superficiales para poder captar la más mínima lluvia o agua de rocío, o muy profundas. Algunos árboles de 3 metros de alto pueden de esta forma, recuperar el agua a más de 30 metros de profundidad. Las plantas con hojas gruesas o grasas, almacenan el agua en sus tallos carnosos. Por último, la evaporación se reduce al límite: Las hojas son brillantes o pequeñas o incluso se suprimen.

Los animales reducen al mínimo su deshidratación: Cuando tienen sed orinan menos o no lo hacen y sus excrementos son secos. Algunos pueden dejar subir su temperatura interna varios grados para no tener que refrescarse por el sudor o por el jadeo, lo que les haría perder agua. A veces excavan madrigueras o se entierran en el suelo para pasar las horas más cálidas (zorro del desierto, roedores, serpientes, insectos, etc.). Otros se aletargan durante la sequía.

Adaptación del camello al calor de las zonas desérticas

Las grandes orejas del zorro del desierto le permiten enfriarse cuando tiene mucho calor, debido a la emisión de radiación infrarroja. Algunos lagartos se alejan lo máximo posible del suelo ardiente, caminando a grandes saltos, o poniéndose sobre la punta de sus dedos. Cuando los animales de las zonas más frías hacen sus reservas de grasas, las distribuyen sobre todo su cuerpo con el fin de mejorar su aislamiento. En el caso del camello y del dromedario sucede lo contrario: La grasa está concentrada en sus jorobas.


Bibliografía: Guía técnica de meteorología
Editorial Omega






lunes, 16 de enero de 2012

¿QUÉ ES "EL NIÑO"?

Los pescadores peruanos saben, desde hace siglos, que ciertos años el mar es mucho más cálido que otros. En los años cálidos el ascenso del agua fría, rica en nutrientes, se inhibe y la pesca es ruinosa. El nombre de "el Niño" (referido al Niño Jesús) viene del hecho de que el cambio de temperatura tiene lugar alrededor de la fecha de Navidad. Estos episodios se producen, en promedio, una vez de cada cuatro años.

En situación normal, los alisios soplan con fuerza de este a oeste en el Pacífico ecuatorial, de Perú a Indonesia. Las aguas cálidas superficiales son empujadas hacia el oeste de ésta cuenca oceánica, provocando frente a las costas de Perú una succión de agua fría desde las profundidades y desde el sur. La temperatura de la superficie del mar en ésta zona puede llegar hasta los 28 ó 30ºC. Entonces, la evaporación en ésta zona es intensa y las lluvias abundantes. En una situación de "el Niño", los vientos cálidos de baja altura se invierten y soplan parcialmente hacia el este. La zona de mar cálido y de precipitaciones se desplaza entonces hacia Perú.


El Niño es el ejemplo típico de la complejidad del sistema acoplado océano/atmósfera: El viento influye en la temperatura del mar y éste, asimismo, influye sobre la atmósfera al reducir la presión en las zonas cálidas. Sólo los modelos informáticos que simulan simultáneamente la atmósfera y el océano pueden reproducir, incluso predecir también, el fenómeno de "el Niño" con varios meses de antelación.


Estos modelos muestran que las anomalías de temperatura cruzan el Pacífico y, a continuación, "rebotan" en las costas para propagarse en sentido inverso. 

Este fenómeno se monitoriza permanentemente mediante un centenar de boyas ancladas que sondean el océano hasta los 400 metros de profundidad, y por los satélites que observan el ascenso del nivel del mar de las regiones cálidas. Los especialistas hablan también de la oscilación austral, porque la diferencia de presión entre Tahití y Darwin (en Australia) fluctúa en fase con el Niño. Existen otras oscilaciones, pero no tan marcadas: La oscilación del Atlántico Norte (NAO), entre Islandia y Portugal, se conoce en Europa por su papel en la alternancia irregular de inviernos fríos e inviernos húmedos.

Las consecuencias de "El Niño"

El Niño afecta a las dos terceras partes de los mares tropicales cálidos que generan la mayor parte de la evaporación de la Tierra. Los impactos climáticos y económicos son enormes, incluso en regiones más alejadas. Algunos países como Ecuador, declaran el estado de emergencia antes de la aparición del fenómeno. En el Pacífico el reparto de ciclones se ve alterado: Así, de los 18 ciclones que afectaron a la Polinesia Francesa entre 1971 y 2000, catorce de ellos se produjeron en situación de "El Niño". El periodo de "El Niño" entre 1973 y 1973 fué célebre por la drástica caída de las capturas de anchoa a lo largo del Perú (de alrededor de un 50% menos). Desde entonces no ha sido posible reconstruir el stock.

El Niño del periodo 1983 - 1983, fué calificado como el "fenómeno del siglo". Inundaciones y sequías récord causaron miles de víctimas mortales y centenares de miles de personas perdieron sus hogares. Los daños causados en los Estados Unidos se evaluaron en dos mil millones de dólares, aunque ahorraron 500 millones de dólares en calefacción, puesto que tuvieron el invierno más templado en 25 años.

El archipiélago de las Galápagos recibió en seis semanas más lluvia que la que normalmente recibe en seis años y en la Isla de la Natividad murieron de hambre o desaparecieron miles de aves en busca de alimento dejando abandonados sus nidos. La población de pingüinos de las Galápagos pasó de 10.000 individuos a menos de 500; mientras que las colonias de aves marinas de las islas subantárticas y del Atlántico quedaron prácticamente desiertas.

Las zonas de acción se desplazan un poco en función de la estación. Globalmente, en un episodio de El Niño, se producen inundaciones en el oeste de Chile y Perú; también en California y en el Cuerno de Africa. La sequía y muchas veces los incendios asociados a ellas asolan el norte de Brasil y Australia, Bolivia, India, Indonesia y el sur de África. Las epidemias como la del cólera pueden extenderse sobre Bangladesh. En cambio, no se detecta una influencia neta sobre el clima europeo.


Probablemente "El NIño" de los años 1997 - 1998 fué incluso más intenso. Además de las inundaciones catastróficas en Ecuador, Perú y Colombia, la sequía provocó en Indonesia múltiples incendios que cubrieron de humo una buena parte  del sudeste asiático. El blanqueamiento del coral debido al calentamiento del mar tuvo serias consecuencias, sobre todo en la zona suroeste del Océano Indico; en los arrecifes de Mayotte se evaluó un 70% de mortalidad entre estos pólipos.


Bibliografía: Guía técnica de Meteorología
Editorial Omega

domingo, 15 de enero de 2012

ALGUNAS CUESTIONES SOBRE METEOROLOGIA

¿Cuándo se ve el arco iris?

Para ver un arco iris muy coloreado es necesario que haya un buen chubasco, estando el sol a media altura en el cielo; si está demasiado alto el arco iris no se produce y si se encuentra en una posición cercana al orto o al ocaso (cerca del horizonte) el sol aparece de color rojo y entonces no presenta sus colores azul y violeta.

Observado desde un avión o desde una montaña, el arco iris puede formar un círculo completo. A veces, alrededor del arco iris puede verse un arco secundario que es provocado por dos reflexiones en el interior de las gotas de agua. Es mucho menos luminoso y los colores aparecen al revés del arco iris principal. La luna también puede formar arco iris, pero son más difíciles de ver. Incluso en días en los que el cielo está parcialmente cubierto y aunque aparentemente no llueva, puede aparecer un arco iris muy tenue. Es el resultado de que la luz solar atraviesa una cortina de precipitación que no llega al suelo.



¿Por qué siete colores?

La luz del sol, a la que llamamos "blanca" está compuesta de una infinidad de colores. La refracción de ésta luz, originada al atravesar una gota de agua, es ligeramente diferente según sea el color. Así el arco iris presenta, teóricamente, no tan sólo siete colores, sino muchos más.

El arco iris se forma en la cortina de lluvia. Es preciso que el sol esté a la espalda del observador
Los rayos de luz reflejados en el fondo de la gota vuelven a emerger formando un ángulo con la dirección del sol (entre 0 y 41º), según el lugar en que golpee la gota de agua. Una gran parte de ésta luz emerge con un ángulo de 41º, formando el arco iris. El resto se refracta de manera difusa con un ángulo menor: Es ésta luz la que ilumina la parte interior del arco, mientras que el cielo exterior al arco aparece oscuro.

El observador ve el color rojo en el límite superior del arco iris y el violeta en el borde inferior.
El fenómeno de la refracción de la luz fué descubierto por un árabe, Alhazen (965-1039). El estudio del arco iris fué mejorado con las experiencias de Freiberg en 1304, ayudándose de recipientes esféricos llenos de agua, semejantes a grandes gotas. Otros científicos trabajaron sobre el tema, en particular Descartes (1637). Aún así es preciso esperar hasta el 1672 para que Newton explique la formación de colores en el arco iris con la ayuda de prismas de vidrio. Al tiempo que demostró que la luz blanca es una mezcla de diferentes colores, también experimentó al revés; es decir, si un disco con los siete colores del arco iris lo giramos rápidamente, acabaremos por ver un disco blanco.

¿Por qué el cielo es azul?

El color del cielo proviene de la difusión de los rayos solares por las moléculas de aire. Cuando un fotón (que es la unidad elemental de luz), alcanza una molécula de aire, es dispersado en otra dirección, a uno de los lados o incluso hacia atrás. A este fenómeno se le llama difusión. La teoría demuestra que la difusión por el aire es tanto más importante cuanto menor sea la longitud de onda; y, a su vez, que la difusión es alrededor de 16 veces más eficaz para la luz azul que para la roja. Es por ello por lo que la parte azul del espectro solar es dispersada por el aire de la atmósfera. Los rayos del sol que atraviesan la atmósfera difunden lateralmente luz azul, lo que le da al cielo su color característico.

La luz del espectro solar es difundido por las moléculas del aire sin que los demás colores lo sean de forma significativa. La luz que recibimos a través de los sentidos nos hace percibir el azul del cielo.
¿Por qué el sol aparece de color rojo en su ocaso?

Conforme el sol se acerca al horizonte, sus rayos hacen un trayecto cada vez más largo a través de la atmósfera antes de alcanzar el suelo; por ello rayos del sol actúan sobre muchas más moléculas de aire. Después de algunas decenas de kilómetros recorridos en la atmósfera, los rayos de luz que proceden del sol han alcanzado tantas moléculas de aire que han perdido por completo sus radiaciones azules. Siguiendo a éstas, son las longitudes de onda más largas las que se pierden progresivamente por difusión y absorción: el verde y el amarillo. Al final, los rayos directos que provienen del sol no poseen más que el color rojo.


El razonamiento se revalida con la siguiente teoría: Con el sol en el cénit, el 96% de rojo y el 69% del azul llegan al suelo. Cuando el sol está a 5º sobre el horizonte, todavía queda el 66% del rojo, pero sólo el 2% del violeta y del azul. Los rayos de luz solar se convierten en anaranjados y rojos. Del mismo modo la luna adquiere un color amarillento o rojizo cuando está baja, sobre el horizonte.

¿Cuáles son los tipos de espejismos?

Los rayos de luz son desviados al atravesar un medio diferente. Así, los rayos de sol que entran en el agua del mar se hacen más verticales. Esta desviación sigue la ley de la refracción descubierta por Descartes; cuando el rayo pasa a un medio de menor índice de refracción se desvía formando un ángulo más pequeño respecto a la superficie de separación de los medios.

Si el ángulo del rayo incidente respecto a la superficie de separación es demasiado pequeño, el rayo de luz no puede penetrar en el segundo plano y se refleja. Los nadadores que nadan bajo el agua saben que la superficie, vista por debajo y a una cierta distancia, se comporta como un gran espejo horizontal. El aire cálido que es menos denso que el templado, posee también un índice de refracción más pequeño. Así que puede comportarse como un espejo, en el supuesto de que se mire de bastante lejos, con un ángulo pequeño: Es el fenómeno del espejismo.

Los espejismos de calor son bien conocidos. Se observan por encima de la superficies sobrecalentadas por el sol. El cielo se refleja sobre el suelo observado de lejos y lo hace aparecer brillante, como si la superficie estuviese cubierta de agua. Este fenómeno es muy frecuente en los dias de mucho calor y sobre todo en las carreteras, donde el asfalto da la sensación de estar mojado unos metros por delante del conductor que va en su coche.

La capa de aire próxima al suelo está muy caliente. Visto de lejos, el suelo se comporta como un espejo
El espejismo de inversión térmica es el menos conocido. Se produce cuando hay una fuerte inversión de temperatura, con el aire mucho más caliente en altura. Este espejismo se observa de igual modo a lo lejos, si bien esta vez la imagen aparece en el cielo. Se puede ver así la forma invertida de montañas lejanas o de barcos...Aunque parezca del todo asombroso, algunos marinos pueden llegar a ver, de noche, las luces de un pueblo costero situado a millas de distancia. Este fenómeno tiene lugar en algunas situaciones anticiclónicas del invierno y la capa de inversión debe presentar un aumento de temperatura de unos 10ºC por cada 100 metros de altura.

Una fuerte inversión de temperatura en altura también crea el efecto del espejismo
¿Existe el rayo verde?

Sí. Y no sólo es el título de una novela del afamado Julio Verne, sino que es un fenómeno real que, aunque difícil de presenciar, ocurre en la atmósfera.

Para poder observarlo es preciso situarse sobre un punto elevado y tener un horizonte muy despejado, idealmente de cara al mar. En el momento en el que el disco solar se pone bajo el horizonte, hay que observarlo con unos potentes prismáticos. Entonces es posible ver una pequeña cinta verde en su parte superior; a veces es tan sólo una pequeña mancha verde.

Eso es el rayo verde. Su aparición es generalmente muy breve, de uno a dos segundos, aunque la expedición Byrd, en la Antártida, lo pudo admirar durante 35 minutos, mientras el sol permanecía fijo en el horizonte, al final de la noche polar.

La refracción de la atmósfera impone una curvatura más marcada al rayo verde que al rojo. El observador tiene la impresión de que el rayo verde viene de más arriba.

Pero ¿de dónde procede éste famoso rayo verde?  Recordemos que la luz solar está compuesta de una variedad de colores como hemos visto al comentar el arco iris. Al ponerse el sol, éste se ve principalmente rojo, pero también posee una porción muy pequeña del color verde. La refracción de la atmósfera curva los rayos luminosos de forma diferente según sea su color, tal y como lo hace un prisma. Es el color verde el que tiene el trayecto más curvado y es éste color el que se percibe sobre el borde superior del disco solar.

Fotografía del rayo verde. Cortesía: Blog Cuaderno de bitácora estelar




viernes, 13 de enero de 2012

LOS TIPOS DE NUBES ( y IV )

Definiciones de las especies y variedades.

Para una correcta observación de las nubes no sólo hay que especificar su género; las distintas especies y variedades que presentan son como sus "apellidos", es decir, las características personalísimas que la distinguen de otras masas nubosas, las que diferencian unas de otras. Podríamos decir que, al igual que ocurre con la clasificación de animales y plantas, la ennumeración del género, variedad y especie de una nube, es como su  "nombre científico" . DIchos términos se nombran en latín y son entendibles en cualquiera de los idiomas del planeta.

Especies

Fibratus: Nubes separadas o velo de nubes delgado, en forma de filamentos rectilíneos o curvados más o menos irregularmente, que no terminan en ganchos o en copos. Se aplica principalmente a los Cirrus y Cirrostratus.

Uncinus: Cirrus a menudo en forma de coma, que termina en la parte de arriba en un gancho o copo cuya parte superior no tiene la forma de una protuberancia redondeada.


Cirrus de la especie "uncinus" de cuyos pequeños copos se desprenden lasrgas colas parecidas a "comas"
Spissatus: Cirrus cuyo espesor óptico es suficiente para que aparezca de color grisáceo cuando se ve mirando hacia el sol.

Castellanus: Nubes que presentan en su parte superior alguna protuberancia de tipo cumuliforme que dan a las nubes un aspecto acastillado o almenado. Estas torrecillas, algunas de las cuales son más anchas que altas, poseen una base común y parecen estar dispuestas en líneas. El término se aplica a los cirrus, cirrocúmulus, altocumulus y stratocúmulus.

Floccus: Especie de nube en la que cada elemento está formado por un copo pequeño de aspecto cumuliforme y cuya parte inferior está más o menos desgarrada y acompañada a menudo de virgas. El término se aplica a los cirrus, cirrocúmulus, altocúmulus y stratocúmulus.


La especie "spissatus" presenta éste tipo de coloraciones a la salida o puesta del sol, debido a la refracción de la luz. En la mayoría de las ocasiones su color es más bien grisáceo
Stratiformis: Nube extendida en una capa delgada, o en una capa horizontal, que presenta la apariencia de los stratus de grandes dimensiones. Se aplica a los altocúmulus, stratocúmulus y, en ocasiones, a los cirrocúmulus.

Nebulosus: Nube parecida a un velo o capa nebulosa que no muestra detalles nítidos. Los cirrostratus y los stratus pueden presentarse con ésta especie.


La variedad  "lacunosus" de estos altocúmulus, da al cielo un aspecto de "enlosado" o "empedrado". Tras su aparición es casi segura la lluvia. Como asegura el refrán: Cielo empedrado, suelo mojado.
Lenticularis: Nubes con forma de lentes, almendras, lentejas, platos invertidos, etc. por lo común muy alargadas y de contornos bien definidos. Aparecen frecuentemente en nubes de origen orográfico. Se aplica a los cirrocúmulus, altocúmulus y stratocúmulus.

Fractus: Nubes en forma de jirones irregulares y con aspecto claramente desgarrado. El término se aplica a los stratus y a los cúmulus.

La especie lenticularis dan a las nubes un aspecto de lentes, lentejas o platos hacia abajo. Muy frecuentes entre los altocúmulus son originadas por el efecto föehn. Fotografía cortesía de METEORED (Terral)
Húmilis: Nubes del tipo cúmulus con escasa dimensión vertical.

Mediocris: Nubes cumuliformes de desarrollo vertical moderado, en cuyas cimas aparecen protuberancias bastante pequeñas.

Congestus: Cúmulus que presentan protuberancias muy desarrolladas y que tienen una importante dimensión vertical.

Calvus: Cumulonimbus cuya parte superior empieza a perder las protuberancias, pero en la que aún no se distinguen los cirrus que constituyen el yunque.

En un cumulonimbus de la especie "calvus" aún no son visibles las nubes cirriformes que, en su zona superior, constituyen el "yunque" característico.
Capillatus: Cumulonimbus en los que en su parte superior se aprecian nubes de tipo cirriforme, de estructura fibrosa o estriada y que a menudo presenta la forma de un yunque.

Variedades

Intortus: Cirrus cuyos filamentos están curvados muy irregularmente y que con frecuencia aparecen entremezclados o enmarañados.

Vertebratus: Nubes dispuestas de tal forma que sugieren el aspecto de vértebras, costillas o el esqueleto de un pez.

Undulatus: Nubes en bancos, sábanas o capas que presentan ondulaciones. Se aplica a los cirrocúmulus, cirrostratus, altocumulus, altostratus. stratocúmulus y stratus.

Radiatus: Nubes en anchas bandas paralelas que parecen converger en un punto del horizonte. Se aplica a los cirrus, altocúmulus, altostratus, stratocumulus y cúmulus.

Lacunosus: Banco o capa de nubes a menudo bastante fina, salpicadas de claros circulares distribuídos regularmente, de manera que sugieren una red o un panal. Pueden presentarse en los cirrocúmulus, altocúmulus y muy rara vez en los stratocumulus.

Duplicatus: Banco o capa de nubes a diferentes niveles y superpuestas, a veces unidas parcialmente. Aparecen en los cirrus, cirrostratus, altocumulus, altostratus y stratocumulus.

Translúcidus: Nubes en manto, de capa extensa, que son suficienbtemente transparentes como para dejar entrever la posición del sol o la luna, pero sin poderlos apreciar nítidamente. Se aplica a los altocúmulus, altostratus, stratocumulus y stratus.

Perlúcidus: Capa de nubes de gran extensión, con claros bien marcados entre sus elementos, pero a veces muy pequeños. Entre los claros pueden verse el sol, la luna o las nubes situadas a niveles superiores.

Opacus: banco, capa o sábana de nubes de gran extensión que son lo suficientemente gruesas como para ocultar completamente el sol o la luna. Pueden formarse en los altocúmulus, altostratus, stratocúmulus y stratus.

Los altocúmulus opacus ocultan por completo el sol o la luna. Fotografía cortesía de J.A. Quirantes "Rayo". METEORED


Rasgos suplementarios y nubes anejas

Incus: Parte superior de un cumulonimbus, extendida en forma de un yunque, de aspecto fibroso o estriado.

El incus se forma en la zona superior del cumulonimbus; su forma es fibrosa o estriada.
Mamma: Protuberancias colgantes, como ubres, en la parte inferior de una nube.

Los mamma son grandes protuberancias que cuelgan de la parte inferior de las nubes, en forma de odres o ubres.
Virga: Son estelas de precipitación, verticales u oblicuas, unidas a la base de la nube pero que no llegan a la superficie terrestre.

Praecipitatio: Precipitación (lluvia, llovizna, nieve, hielo granulado o graanizo) que cae de una nube y llega a la superficie de la tierra. Normalmente aparece como una prolongación de la nube.

Arcus: Rodillo horizontal y denso, con bordes más o menos deshilachados, situado en la parte delantera e inferior de una nube, en forma de arco muy oscuro y amenazador.

El arcus, de forma deshilachada y amenazante, aparece en forma de rodillo por delante y por debajo de algunos tipos de nubes.
Tuba: Nube en forma de columna que desciende de la base de la nube. Constituye la manifestación en forma de nube de un vórtice más o menos intenso. Si contacta con el suelo o con la superficie del mar, se forman los tornados o las trombas (mangas) marinas.
Una tuba comienza a desprenderse de la base de la nube. En tanto no toque el suelo o la superficie del mar tendrá la denominación de "gancho". Si alcanza alguna de las dos superficies pasa a llamarse tornado (en tierra) o tromba marina (en el mar)
Píleus: Nube anexa de poca extensión horizontal, en forma de gorro o capuchón, situado más arriba de la cima de una nube cumuliforme.

Velum: Nube anexa en forma de velo de gran extensión, que aparece ligeramente por encima o unida a la parte superior de una o varias nubes de tipo cumuliforme.

La variedad praecipitatio es como una extensión de la nube, formada por la precipitación que se desprende de ella y que alcanza la superficie terrestre
Pannus: Jirones deshilachados que a veces forman una capa continua por debajo de otra nube y con la que, en ocasiones, están unidos.